- Tratar que intereses sean modificados en retroactivo sería gravísimo, advierte Superintendente de Bancos
- SIB ha revisado casos de bancos relacionados con actos de corrupción
María Antonia López M. [email protected]
El superitendente de bancos y otras instituciones financieras, Noel Sacasa, afirmó que sería gravísimo que el gobierno dejara de pagar la deuda que contrajo con los bancos privados cuando adquirieron Certificados Negociables de Inversión (Cenis), tras las quiebras de entidades durante los años 2001 y 2002, y que ahora son parte de la deuda interna del país, consignada en el Presupuesto Nacional de la República para 2003.
Antes de la aprobación del Presupuesto, los diputados ante la Asamblea Nacional así como economistas independientes, habrían dicho que la deuda interna era una carga muy pesada para el país, y que, por tanto, sería necesaria una reestructuración, pese a que la misma también —según el gobierno— debe ser honrada por recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, contempladas en el acuerdo firmado con ese organismo el pasado cuatro de diciembre.
A eso, el superintendente de bancos no cree que “el Estado vaya a dejar de honrar esos títulos, ya que al fin y al cabo son títulos emitidos a bancos que se prestaron para ayudar y salvaguardar a los depositantes”.
Si se presentaran algunas dificultades para solventar la deuda, dijo que el gobierno podría alargar los plazos establecidos: “Se puede modificar el tiempo, pero no generar pérdidas a los bancos, así sería manejable” , es por ello que la entidad está pendiente de posibles planteamientos hechos por el Poder Ejecutivo a los miembros del sistema financiero.
Sin embargo, sostuvo, que si se pretende modificar las tasas deben ser hacia futuro y no en retroactivo, “porque eso sería un precedente gravísimo el que un Estado no cumpliera con lo acordado”, alertó.
Aunque consideró que no va a ocurrir, puesto que el Estado podría presentar eso como precedente negativo para los cuentahabientes y los bancos como tales.
De tomarse una decisión como esa, los bancos saldrían perdiendo y se desestabilizaría el sistema financiero, y la comunidad donante no lo aprobaría.
JUNTAS LIQUIDADORAS CONCLUYEN
Todas las juntas liquidadoras están en el proceso de traslado de documentos, carteras, inmuebles y demás al Banco Central de Nicaragua, el cual debe proceder a subastar para recuperar parte del dinero de los créditos, antes de declarar oficialmente las pérdidas.
Al menos el 11 por ciento del Producto Interno Bruto del país, es lo acumulado en activos para vender por el Banco Central de Nicaragua, procedente de los bancos liquidados
El caso del Interbank es el más difícil de recuperar, pues de 1,200 deudores y 200 fiadores, sólo unos 200 pueden identificarse.
A estas alturas aún no se han cuantificado las pérdidas totales por las quiebras bancarias, sin embargo, el estimado podría ser superior a los 350 millones de dólares
CASOS DE CORRUPCION NO REVELAN DAÑOS A BANCOS
Según el Superitendente de Bancos, la entidad ha entregado toda la información que le han solicitado relacionada con bancos mencionados en escándalos de corrupción. Agregó que hasta la fecha no han encontrado motivos para establecer sanciones a las entidades financieras, ya que lo único identificado es la realización de operaciones manejadas por diferentes personas vinculadas a ilícitos, “pero no hay ninguna relación que ponga en responsabilidad a los administradores ni funcionarios de los bancos, tampoco por riesgos o pérdidas de capital”.