- Juez ordena captura del ex director y del bodeguero de institución de la Iglesia Católica
- Sentenciados comercializaban productos donados para las familia pobres en complicidad con un elemento ajeno a la institución
Silvia González Siles/[email protected]
JINOTEGA.- La juez en funciones del distrito del Crimen de Jinotega, Adriana Marina Molina Fajardo, dictó auto de segura y formal prisión contra Miguel Montenegro, ex director de Cáritas Diocesana de Jinotega; Jorge Luis Zeledón Sobalvarro, quien fungía como bodeguero de la misma, y Selkir Arturo Contreras, ciudadano ajeno a esta institución, quienes fueron acusados de comercializar productos que provenían de donaciones para los indigentes de la zona seca del departamento.
Los sentenciados fueron procesados desde octubre pasado por los delitos de hurto en perjuicio del señor Isidro Sobalvarro, y por abuso de confianza, defraudación, falsificación de instrumentos privados y asociación ilícita para delinquir, cometidos contra Cáritas Diocesana de Jinotega.
SOBRESEIMIENTO A CONDUCTOR Y CPF
La sentencia No. 826 fue dada a conocer el pasado miércoles por la juez Molina Fajardo, quien dijo a LA PRENSA, que la sentencia, además de concluir con auto de prisión , también dictó sobreseimiento definitivo para el CPF, Félix Ramón Gutiérrez Castro, y el conductor, Julio César Cubas.
En su momento, tanto Miguel Montenegro como Jorge Luis Zeledón fueron señalados y denunciados ante la Policía de Jinotega por negociar las donaciones de comida, entre ellas cereales, destinadas para la gente pobre de las zona seca de Jinotega.
La denuncia se hizo pública luego que al señor Bayardo Sobalvarro la Policía le decomisó un cargamento de 450 bolsas quintaleras de cereal con procedencia de los Estados Unidos. El decomiso se produjo el primero de septiembre cuando era trasladado en el interior de un camión y de un autobús hacia el Mercado Oriental, donde sería comercializado.
En ese entonces, Bayardo Sobalvarro denunció haberle comprado el producto al director de Cáritas, Miguel Montenegro, por la suma de 17,000 córdobas, en concepto de 450 bolsas de cereal, las que vendería en el Mercado Oriental con el objetivo de ganarse unos diez córdobas por bolsa.
En el caso de Selkir Arturo Contreras, según la judicial, participaba como puente en la venta ilícita de los productos, ya que eran almacenados en su vivienda, luego contrataba el servicio de transporte para trasladar la mercancía hacía la zona de La Trinida-Estelí y a otros puntos del país, para su respectiva comercialización.
PRUEBAS CONTUNDENTES
Según la juez Adriana Marina Molina Fajardo, para esclarecer este caso contaron con una testigo clave en el proceso, quien en sus declaraciones aseguró que para justificar la existencia de los productos que eran donados se fabricaba doble remisión, las que eran firmadas entre los supuestos beneficiarios de las comunidades destinada la ayuda.
Explicó que a los indiciados se les demostró no sólo haber vendido más de 400 bolsas de cereal, sino que también harina y aceite, ya que a través de las declaraciones de preexistencia y faltante, brindadas por monseñor Pedro Vílchez, el monto de la pérdida es de 494,335 libras de cereal y 672 litros de aceite.