- Movimientos de tierra de productores hondureños dejan sin agua a tres comunidades de Somotillo que claman por ayuda oficial, mientras el canciller Norman Caldera sostiene que no hay tal desvío y que “son ganas de llamar la atención, de alguien”
Carol Munguía y Consuelo [email protected]
VER IMAGENES
VER GRÁFICO
CHINANDEGA.- El agua ya no llega fluidamente a los pobladores de tres comunidades rurales de Somotillo, que desde hace algunos días han empezado a padecer racionamientos del vital líquido, como consecuencia inmediata de la instalación de una estación de bombeo, que desvía las aguas del Río Guasaule hacia territorio hondureño.
Unas 3,500 personas residentes de las comunidades “Palo Grande”, “Santa Paula” y “Jícaro Bonito”, desde el pasado lunes sólo están recibiendo el servicio de agua día de por medio. “Es que el pozo que nos abastece se está secando por el movimiento de tierra de los hondureños”, dijo don Martín Catín.
El caudal del Río Guasaule, que históricamente sirve de límite fronterizo entre Honduras y Nicaragua, fue desviado desde hace 15 días hacia territorio hondureño.
“Un movimiento de tierra, una bomba que succiona 25 mil galones por minuto y una represa que servirá de fuente de riego para grandes extensiones de sandía, melón y pepino, provocará un fuerte impacto en la economía de Somotillo”, externó.
Para Catín, quien se dedica a la ganadería en la zona, en esta región limítrofe al menos 35 mil cabezas de ganado bajan de todos los municipios norteños a terrenos ejidales de Somotillo para “aguar”, en la época de verano.
“Mis 85 semovientes pacen en la costa, junto al hato de pequeños ganaderos de Somotillo que descansan en estas áreas desde diciembre hasta marzo, pero el problema que enfrentamos es que no ha terminado el mes y ya tenemos sequía, por el desvío del río, afirmó junto a sus colegas que protestaban al alcalde Luis Pineda.
Los afectados se preguntan, porqué la actitud tan fría de las autoridades que permitieron el desvío de las aguas nacionales a otro país. Los afectados consideran que el procedimiento es ilegal, porque este tipo de conflictos limítrofes únicamente se resuelven a nivel del Parlamento, instancia a la que se dirigirán el nueve de enero próximo.
ANUNCIAN TOMA DE LA PANAMERICANA
Los pobladores de Somotillo anunciaron que ocuparán tramos de la Carretera Panamericana, con el fin de protestar contra la Cancillería y el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), instancias gubernamentales a las que se les señala de haber entregado la soberanía nacional.
Luis Pineda, Alcalde de Somotillo, dijo que respaldará la ocupación de la vía internacional, ya que dijo sentirse defraudado por la actitud de las comisiones de trabajo que revisaron el caso del dragado de las aguas del río Guasaule.
Pineda dijo que no “encontró eco entre los representantes de la Cancillería y el Ineter cuando éstos se reunieron el pasado 12 de diciembre para ventilar el problema.
“Ellos opinaron y decidieron sin tomar en cuenta a la municipalidad que es la que conoce del alcance de los daños de estos trabajos tanto en invierno como en verano, favoreciendo únicamente a los hondureños y dejando a mi municipio seriamente afectado”, enfatizó.
El edil solicitó el respaldo de sus homólogos del norte para hacer sentir la presión al gobierno central, “pues conocemos que ya el Presidente de Honduras dio todo el respaldo a sus compatriotas”.
DELIMITACIÓN DEFORMADA
Al profundizar sobre el tema indicó que el desvío del caudal está favoreciendo a productores hondureños que son financiados por una trasnacional japonesa.
La versión del jefe del destacamento militar del Norte, teniente coronel Ramón Ernesto Contreras, es que el caso va más allá del alcance de la municipalidad. “Se requiere de una delimitación de la frontera, por cuanto los estragos del huracán Mitch modificaron el curso del río”, sugirió.
La frontera natural está deformada. En el sector de Peña Colorada, en la comunidad de “Palo Grande” está trabajando una maquinaria hondureña, efectivamente. Ellos realizan sus labores para construir una represa –que utilizaría el agua para desarrollar extensos plantíos de melón– desde el territorio norte, tomando en cuenta que el margen de la frontera norte pertenece a Honduras.
“En verano el curso del agua podría solamente favorecer la parte hondureña”, dijo el militar.
Para Contreras, la función del Ejército de Nicaragua es salvaguardar la soberanía nacional, indicando que el problema es limítrofe.
CANCILLER DESESTIMA CLAMOR DE POBLADORES
Pese a la situación expuesta por autoridades y pobladores de la zona, el canciller Norman Caldera, desestimó la alerta de la población afectada al calificarla de “alboroto”, y expresó que no existe desvío de agua del Guasaule.
“Alguien estuvo armando un alboroto en la mañana con un asunto del alcalde de Somotillo. Una denuncia de un desvío de agua. Eso es mentira. En primer lugar, no es en el río Guasaule. En segundo lugar, es en el río Negro. Y en tercer lugar, lo que se hizo fue unas obras que van a servir para evitar las inundaciones en caso se repitan lluvias fuertes en esa zona y sólo en ese momento es que desvía aguas que después regresan de todas maneras al mismo río”.
Caldera insistió en que el río Negro fue desviado desde la parte de Nicaragua hacia Honduras para evitar las inundaciones. “Para evitar inundaciones y solamente entra a funcionar cuando el río (Negro) llega a un cierto nivel, antes no. Entonces, no es tan cierta esa denuncia. Son ganas de llamar la atención, de alguien”.