- Crítica escasez de combustible hace temer explosión social en Venezuela. Directivos petroleros dicen que hay reservas sólo para esta semana
- Producción podría cesar totalmente en un período de dos a cinco días
Reuters
CARACAS.- El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ) ordenó el jueves interrumpir temporalmente el paro de los trabajadores petroleros, lo que debilitaría la huelga general que desde hace tres semanas exige la renuncia del presidente Hugo Chávez.
En una medida cautelar, la Sala Constitucional del tribunal ordenó “a todas las autoridades y particulares vinculados con el restablecimiento de la actividad económica e industrial de la referida sociedad mercantil”, dijo un comunicado de la corte refiriéndose a Petróleos de Venezuela (PDVSA).
El paro —liderado por empresarios, sindicatos y partidos políticos, y calificado como un “sabotaje” por el gobierno— ha detenido la mayor parte de las actividades de la empresa estatal, corazón económico del quinto exportador mundial de crudo.
La sentencia del tribunal, que admite un amparo solicitado por un gerente de PDVSA, destacó que el desconocimiento de la orden supone “un desacato a la autoridad”.
“La sentencia es clarísima. Tienen que regresar a sus labores, si no, se exponen a severas sanciones”, dijo a periodistas el vicepresidente del país, José Vicente Rangel.
El paro contra Chávez, quien sobrevivió a un golpe de Estado en abril y se ha negado a renunciar o convocar elecciones adelantadas, es el cuarto y más largo de sus casi cuatro años de gobierno.
La protesta, a pesar de que el mandatario la califica de “fracaso” y “fantasma”, detuvo las exportaciones de crudos y derivados, que representan el 80 por ciento de los ingresos externos del país.
Al no concretar las ventas externas, los tanques de almacenamiento se llenaron, lo que obligó, conjuntamente con la ausencia del personal de PDVSA, a recortar en un 90 por ciento la producción de crudo, y al mínimo las actividades de refinación.
La distribución interna de gasolina y otros combustibles también se vio parcialmente paralizada, generando un desabastecimiento en algunas ciudades del país sudamericano.
TENSIÓN EN AUMENTO
Chávez, un militar retirado que encabezó un fallido golpe de Estado en 1992, afirma que sus políticas reformistas de otorgar créditos baratos y distribuir tierras ociosas entre los pobres ha molestado a la minoría rica.
“Una vez más, ahora en este mes de diciembre, los adversarios pretenden sacarme del gobierno, pretenden arrebatarnos la alegría”, dijo Chávez, quien ha visto mermada su amplia popularidad por incumplir promesas de acabar con la pobreza, el alto desempleo y abatir la inflación.
Mientras tanto, angustiados venezolanos formaron el jueves largas filas para adquirir combustible en las pocas gasolineras que aún permanecen abiertas en Caracas y que eran vigiladas por policías y guardias nacionales.
“Esto es un desastre, creo que voy a recibir la última gandola (camión cisterna) de gasolina alrededor de la una de la tarde. La que estaba esperando anoche nunca llegó. Con la gasolina que tenemos aguantamos unas cuatro o cinco horas”, dijo Reinaldo Gutiérrez, a cargo de una gasolinera en la céntrica avenida San Martín, de Caracas.
La oposición convocó para el viernes a una “megamarcha”, a la que han llamado “la toma de Caracas”, y que algunos dicen que sería decisiva en la prolongada crisis política que vive este país de 23 millones de habitantes.
A su vez, cientos de seguidores del gobernante de 48 años marcharon el jueves con banderas y pancartas por el centro de Caracas para respaldar la “revolución” de Chávez en defensa de los pobres, y contra la desigualdad social que caracteriza al país petrolero, según sus partidarios.
En las ya habituales marchas y protestas realizadas desde que comenzó el paro, el 2 de diciembre, la oposición ha reiterado sus pedidos de renuncia a Chávez, a quien acusan de querer concentrar todos los poderes y de llevar el país a la ruina.
EXISTENCIAS CASI AGOTADAS
Directivos de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) sostuvieron que la existencia de combustible sólo alcanza para esta semana, y que entre dos y cinco días podría paralizarse la producción de crudo, que estaba a un 10 por ciento de los 3 millones de barriles diarios antes del paro.
La economía venezolana decreció 6,4 por ciento entre enero y septiembre, y actualmente el desempleo supera el 17 por ciento y la inflación el 30 por ciento.
ALERTA ANTE ESTALLIDO SOCIAL
Algunos analistas opinan que la irritación de la gente ante la escasez de combustible puede ser el detonante para un estallido social en Venezuela, donde la crisis política se profundizó después de que militares, con el apoyo de muchos dirigentes de la oposición, intentaron derrocar en abril a Chávez. “Estamos llegando a un punto crucial para la población. Estoy muy preocupado por el tema de la gasolina, porque si hoy estamos así de críticos, no me puedo imaginar cómo será para el lunes’’, dijo Edinson Gómez, un vendedor de filtros de agua que ha estado trabajando parcialmente desde que comenzó el paro.