- Cambiar los hábitos de alimentación no es fácil, pero tampoco es imposible, si se tiene el sincero deseo de terminar con el sobrepeso de una vez por todas
Para la mayoría de las personas, cambiar sus hábitos alimenticios toma de 2 a 3 meses. No podemos pretender obtener resultados diferentes si una vez terminada la dieta, volvemos a los viejos hábitos que nos hicieron ganar peso en primera instancia.
1) Libras a perder por semana. Lo indicado es perder de 1 a 2 libras por semana. Hay en el mercado muchas dietas que prometen una pérdida de peso de hasta 20 libras en 2 semanas. La mayoría de las veces con este tipo de dietas (bajas en calorías) lo que la persona pierde son líquidos y además consume masa muscular como fuente inmediata de energía, en lugar de la grasa.
2) Dietas bajas en calorías. La caloría es una medida de energía. Los alimentos producen energía en el cuerpo una vez metabolizados. Las calorías que no se consumen en el cuerpo como parte de los procesos metabólicos, serán depositadas como grasa en el tejido adiposo.
Los menús para la pérdida de peso, no deben de tener menos de 1,200 calorías, a menos que sea algún régimen especial indicado por el médico. Las dietas bajas en calorías, producen una disminución de la tasa metabólica o metabolismo, ya que el cuerpo responde a estas circunstancias “ahorrando” energía y la pérdida de peso se hace más difícil.
Este es el caso de muchas mujeres que han hecho este tipo de dietas en numerosas ocasiones y como resultado, ganan peso con más facilidad después de la dieta.
3) Carbohidratos de la dieta. No todas las personas necesitan la misma cantidad de carbohidratos (verduras, frutas, granos) para saciar el hambre.
Los carbohidratos proveen la energía inmediata para los procesos metabólicos, si no hay una adecuada cantidad, muchas veces el organismo consumirá el músculo como fuente de energía y es lo que la persona con sobrepeso debe de evitar. El músculo es como una pequeña “fábrica” que quema energía y a mas músculo, más calorías se pueden quemar para ayudar a la pérdida de peso.
4) Grasa que se debe comer. Se nos ha dado el mensaje de que las dietas sin grasa harán más fácil la pérdida de peso. La verdad es que la grasa (de buena calidad) es necesaria para un buen metabolismo, incluyendo el metabolismo de la grasa. La dieta debe de incluir ácidos grasos esenciales (ácido linolénico y linoleico-omega 3 y 6). Las grasas que se deben de disminuir son las grasas saturadas (mantequilla, aceites, frituras, queso, grasa de origen animal) que contribuyen al aumento del colesterol y la enfermedad del corazón.
5)Efectividad de las dietas. Todas tenemos metabolismos diferentes y un buen programa de pérdida de peso no es: “una talla sirve para todas”.
Los tres sistemas encargados de la creación, mantenimiento y control de la energía son el sistema nervioso autónomo, el sistema oxidante y el sistema endocrino. Las variaciones individuales en el funcionamiento de los tres sistemas es lo que determina el tipo metabólico y cada grupo puede ser beneficiado para la pérdida de peso, con diferentes porcentajes de carbohidratos, grasas y proteínas.