- Don King habría mandado a
alguien a averiguar el peso
Edgard Tijerino M. [email protected]
Desde que nacemos –decía Octavio Paz– esperamos la muerte, y siempre la muerte nos sorprende… Ella, la esperada, cuando llega, da la impresión de ser inesperada.
Exactamente lo mismo nos está ocurriendo con los permanentes problemas de peso de Rosendo Álvarez… Como previsibles, los esperamos, pero siempre parecen sorprendernos.
Amigos, la preocupación por esa agobiante presión que ejerce la báscula sobre Rosendo Álvarez cada vez que se aproxima un combate, está de regreso, aguijoneándonos, como si nos estuviéramos sometiendo a una acupuntura dolorosa, y desgraciadamente, tenemos que convivir con ella.
Desde que vimos, con nuestros ojos agrandándose como luna llena, la inutilidad de Rosendo para dar el peso en el Hotel Hilton de Las Vegas, aquella tarde del mes de noviembre de 1998, perdiendo su cetro AMB de las 105 libras antes de subir al ring para cambiar metralla con Ricardo “Finito” López, lo único seguro ha sido la inseguridad.
El ¿podrá Rosendo hacer el peso?, nos ha llevado a situaciones emocionales complicadas tanto con Antonio “Beibis” Mendoza como con Pitchinoi Siriwat… Mientras Rosendo sufre y se desgasta, su rival de turno no tiene problemas.
Aquí en Miami, gente vinculada con el aparato de Don King, no puede ocultar la preocupación por el peso de Rosendo, con miras a su defensa con Mendoza programada para el próximo 4 de enero… “Supimos que estaba en 128 libras hace una semana. No hemos tenido más noticias”, dijeron.
Desde Los Ángeles, se había estado asegurando que el proceso de acercarse a las 108 libras, marchaba bien, con el púgil intensificando su adiestramiento, aceitando su armamento y buscando cómo no debilitar su capacidad de destrucción.
Pero, se informa extraoficialmente, que hay un hombre de Don King viajando hacia Los Ángeles en busca de precisión en los detalles, y que por el momento, la pelea del 4 de enero programada en Washington, está en el aire.
Obvio, si Rosendo enfrenta un serio problema con la balanza, será necesario posponer el combate… Menos mal que los dos involucrados son piezas de King, lo cual facilita cualquier maniobra.
Un año sin pelear es mucho tiempo… Se imaginan Tom Hank con un año sin actuar, Tom Wolfe con ese tiempo sin escribir, Carlos Vives sin cantar, Joaquín Cortés sin bailar, David Cooperfield sin hacer magia… Es demasiado, visto desde cualquier butaca, sobre todo para un púgil, que no sólo necesita entrar en forma, sino registrar determinado peso.
Sin peleas programadas, la motivación decrece y la responsabilidad se agrieta… A menos que se trate de un púgil con tanta vocación como Alexis Argüello, quien nunca estuvo parado tanto tiempo.
NO ES FACIL
Más difícil todavía, cuando tu peso natural, el que mantenés en la vida cotidiana, es de unas 125 ó 130 libras, tu estatura es muy pequeña y tu masa muscular lo suficientemente compacta.
Hemos sido víctimas de engaños constantes sobre el peso de Rosendo… La afirmación “no hay problemas”, habitualmente hay que traducirla al revés… A un paso de subir a la báscula, nos han asegurado, con una falsedad olímpica, que los problemas han sido derrotados.
Y entonces se desemboca en una distorsión, y es que hay interés de cierto sector del periodismo nica, por afectar a Rosendo… Como si no existiera un mayúsculo interés por parte nuestra por verlo sostenerse como Campeón Mundial y disfrutar de su reinado.