Walter Treminio Urbina/[email protected]
BILWI.- Transportistas, comerciantes, madereros y ciudadanos que transitan por las carreteras intermunicipales de esta zona pasarán una Navidad “cobijada” de lodo, en medio del charco y cuidando sus productos y maquinarias, las que se encuentran atoradas en el enorme pegadero ubicado en la comunidad de Las Breñas.
El pegadero de Las Breñas ya alcanzó los cinco kilómetros de largo y una profundidad que ni los grandes camiones conocidos como “Tripliquines” se logran ver al momento que intentan cruzar el atolladero; lodo, agua y más lodo se forman alrededor de la carretera, los vados son cada día más peligrosos y los conductores tienen temor de volcarse.
Jamás se ha visto este fenómeno en esta zona del Atlántico Norte, donde culpan al ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, y a su equipo técnico.
Pero no sólo existe el problema de la vía entre Las Minas y Bilwi. Los 145 kilómetros de carretera que unen esta ciudad con Waspam, Río Coco, están intransitables, los vehículos livianos logran alcanzar con costo una velocidad de 10 kilómetros por hora, los camiones y buses se tardan entre 15 y 18 horas para llegar, y esto si las maquinarias no sufren desperfectos mecánicos.
PEOR QUE ANTES
“En gobiernos anteriores, esta zona jamás había estado tan incomunicada como ahora. No sirve el ministro Solórzano, que no se vaya a lavar las manos a la Asamblea Nacional diciendo que declara un estado de desastre en la Región Autónoma del Atlántico Norte. Solórzano es un completo inepto, inoperante e inservible, no existe otra calificación”, exteriorizó Rufino Rugama, transportista cuyo camión se destruyó en el intento de sacarlo del atolladero.
Las banderas de los políticos de la zona y de las autoridades nacionales no son bien vistas en estos pegaderos. Centenares de ciudadanos muestran su repudio a estos funcionarios. “Que vengan aquí y que duerman una noche comiendo lodo, aguantando piquetes de zancudos y viendo cómo sus vehículos se destruyen; pero si estuvieran en campaña hasta botas de hule comprarían, hipócritas, mentirosos”, expresó el comerciante Abelardo Cruz Juárez, con su rostro todavía enlodado.
Elvis Mora, concejal regional, criticó la actitud del ministro Solórzano. “Qué lindo este ministro, ahora está preocupado por el pésimo estado de la carretera de la RAAN. ¿Por qué antes, cuando las autoridades regionales lo visitaron cerró las puertas? Pero como ahora está ‘en pellejo’ su puesto, ahora sale como Pilato, lavándose las manos. ¡Qué lo corran y pongan a otro!”, solicitó.
COMO CASTIGO DIVINO
El titular del MTI manifestó a los medios de comunicación que necesita 50 millones de córdobas para rehabilitar la carretera; sin embargo, a Solórzano se le olvidó que 18 puentes de madera y 20 alcantarillas que se ubican en el trayecto de los 345 kilómetros de Río Blanco a Bilwi, están también destruidos y se necesita levantarlos, de lo contrario continuará el problema de incomunicación.
Desgraciadamente para los transportistas y comerciantes, todo noviembre y lo que va de diciembre ha sido de pura lluvias. Día y noche, grandes torrenciales caen sin cesar como un castigo divino para los transportistas y pobladores, la Navidad se acerca y no aparece ni siquiera un rayo de sol que pueda ser la esperanza para esta población.
NAVIDAD LODOSA
El titular del MTI, Pedro Solórzano, se ha convertido en el “peor enemigo” de todos los transportistas y comerciantes que luchan contra los riesgos de los pegaderos de la carretera Las Minas-Bilwi, los cuales se han convertido en el principal problema de la Navidad para esta gente, que pasarán esa festividad entre el lodo y los zancudos.