- Motín en prisión dejó tres muertos
AP
SAN SALVADOR.- La Policía salvadoreña acusó el martes a la Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, Beatrice de Carrillo, de impedir el rescate de dos policías que murieron asesinados durante un motín en la principal cárcel del país.
“Estas vidas pudieron haberse salvado con la oportuna asistencia médica, la que fue obstaculizada por la Procuraduría”, expresó la Policía Nacional Civil (PNC) mediante un comunicado.
El informe indicó que los delegados de los Derechos Humanos, encabezados por la Procuradora, no intervinieron “a favor en el momento crítico que se vivía y por el contrario impidiendo el procedimiento policial respectivo”.
El director de la PNC, Mauricio Sandoval, dejó entrever que se analiza la posibilidad de interponer una demanda contra Carrillo.
Por su parte, la Procuraduría negó las acusaciones y afirmó que la intervención de sus delegados “salvó la vida a (otros) dos de los policías rehenes, además evitó una probable masacre en la cual pudieron morir más elementos policiales, así como internos (reos)”.
“Es extremo penoso que el director de la Policía mienta abiertamente ante la opinión pública, probablemente motivado en el interés de encubrir la arbitrariedad y graves deficiencias técnicas del procedimiento”, destacó una nota divulgada por la entidad.
Los policías fueron asesinados el lunes en medio de un motín en la cárcel La Esperanza, unos 10 kilómetros al noroeste de San Salvador, que dejó además 23 lesionados entre reclusos y guardias de seguridad.
Uno de los reos lesionados, identificado como Ricardo Berríos, de 24 años, murió la madrugada de este martes en un hospital capitalino, debido a un traumatismo craneal, explicó la Dirección de Centros Penales.
La Esperanza es la principal cárcel salvadoreña y alberga a más de 3,000 reos de alta peligrosidad.
Los policías fueron retenidos por los presos, que se amotinaron como protesta por una revisión de las celdas y por el traslado de varios de sus compañeros, considerados peligrosos.
La prensa local detalló que los reos violentaron las puertas de las celdas y acorralaron a los policías.
Los agentes fueron identificados como Germán Rodríguez y Pedro Canizales, quienes murieron unas dos horas después de ser atacados por los reos, según un informe preliminar forense. Fueron torturados con saña.
El doctor Alfredo Hernández, director del Instituto de Medicina Legal, dijo que los cadáveres presentaban, entre otras, heridas “extensas y profundas” en sus cráneos y heridas con armas cortopunzantes en sus cuerpos.