Niñas abandonadas buscan protección

Luis Alemán [email protected] Al parecer, tres hermanitas pasarán esta Navidad completamente solas, quizás bajo el cuido de algún organismo humanitario, pero sin el cariño de sus padres, debido a que ninguno de ellos aparece, el padre por estar muerto y la madre porque fue precisamente ella quien las dejó abandonadas. Se trata de las hermanitas […]

Luis Alemán [email protected]

Al parecer, tres hermanitas pasarán esta Navidad completamente solas, quizás bajo el cuido de algún organismo humanitario, pero sin el cariño de sus padres, debido a que ninguno de ellos aparece, el padre por estar muerto y la madre porque fue precisamente ella quien las dejó abandonadas.

Se trata de las hermanitas Estela, Gloria y Teresita de Jesús Gómez Mondragón, de 12, 10 y 4 años de edad, quienes se encuentran bajo el cuido de oficiales del Distrito Dos de Policía, hasta donde fueron llevadas por una señora que las encontró deambulando en las calles de Managua.

El teniente Iván Cisneros, Jefe de Información y Análisis del Distrito Dos de Policía, confirmó que las niñas fueron llevadas por una señora, pero ésta se negó a identificase.

Las niñas, según comentó la dama caritativa, se le acercaron y le pidieron que les diera de comer y las cuidara. Después de comer, las pequeñas fueron llevadas al Distrito Dos, donde permanecían hasta que funcionarias del Ministerio de la Familia, las llegaron a traer.

“Venimos a buscar quién nos pueda dar un hogar donde vivir”, dijo con tristeza la niña Estela Gómez. Esta pequeña relató que quedaron abandonadas luego que su madre Teresa Paz Mondragón vendió la casita donde vivían en Chichigalpa, las dejó bajo el cuido de una vecina y luego desapareció.

Según las niñas, su padre Anastasio Gómez Espinales murió hace dos meses afectado de cirrosis hepática, mientras su madre, desempleada y sin ingresos, optó por buscar otros horizontes.

Con un tono melancólico, Estela contó que la vecina, bajo cuyo cuido quedaron, les dijo que “su mamá se fue con un hombre”. La pequeña relató que la vecina, cuyo nombre desconoce, les dijo que no podían seguir viviendo en su casa y las fue a dejar a una terminal de buses.

Viajando gratis, las chavalitas llegaron hasta la ciudad de León. “Yo supe que era León, porque lo escuché decir a una personas”, dijo la niña quien con sus hermanitas menores, pidieron a un busero las llevara a Managua, y así llegaron el domingo por la tarde a la capital.

“Lo único que queremos es tener un hogar donde poder vivir”, reiteró Estela, quien cuida de sus dos hermanitas menores, que juegan entretenidamente con un juguetito que un policía compadecido les regaló.  

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