Evander Holyfield (derecha) no pudo superar al habilidoso Chris Byrd, afectado principalmente por una lesión en su hombro izquierdo.

¿Cuándo no seguir?

Edgard Tijerino M. [email protected] Cuando tienes 40 años y 18 de estar en pie de guerra en ese deporte tan lleno de riesgos que es el boxeo, la campana que deseas escuchar que suene es la del retiro, no la de otra pelea. Bueno, eso podríamos decidir usted y yo, no Evander Holyfield… El viejo […]

Edgard Tijerino M. [email protected]

Cuando tienes 40 años y 18 de estar en pie de guerra en ese deporte tan lleno de riesgos que es el boxeo, la campana que deseas escuchar que suene es la del retiro, no la de otra pelea.

Bueno, eso podríamos decidir usted y yo, no Evander Holyfield… El viejo guerrero que fallo el último sábado intentando coronarse por quinta vez, al ser vencido por un flexible manejador de la distancia larga como lo fue Chris Byrd, se resiste a “morir” como púgil activo.

“Seguiré”, dijo Holyfield, como si hablara de ajedrez o de ping pong, y no del boxeo y su violencia.

Hay varios casos de peleadores que han doblado por la curva de los 40 años y continuado, entre ellos uno de los que le recomienda a Holyfield, no seguir, como es George Foreman… “A mí no me castigaron tanto como lo han hecho con él, por eso considero que es muy peligroso que insista”, advirtió Foreman.

Un detalle significativo, es que Holyfield ha perdido 5 de sus últimos 7 combates, y es obvio que su lentitud, facilita el crecimiento de los rivales… El ex campeón lamenta haberse lesionado el hombro izquierdo, lo cual le impidió ser más agresivo, explosivo y dañino en un agitado cierre de combate.

Quien vio a Holyfield trabajar intensamente en los rounds 10 y 11, metiendo a Byrd en serias complicaciones mientras el público se levantaba bruscamente de las butacas, con cierto “olor” a nocaut extendiéndose por los cuatro costados, podría estar de acuerdo que todavía tiene suficiente aliento y vigor para continuar, pero los 9 asaltos anteriores fueron unilaterales con Byrd construyendo una ventaja sólo posible de ser borrada por un impacto definitivo.

Cuando de boxeo se trata, “seguir o no seguir” no es un dilema “shakesperano”, y Holyfield debería estar claro… En esto, el boxeo se parece a la pretensión de no soltar el poder político o regresar al trono… Como Holyfield, caudillos “a la criolla” como Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, se resisten a no seguir, igual que Hugo Chávez, negándose a escuchar el sonar de la campana.

Fidel Castro, un caso conocido y ampliamente discutido, ha dicho que de re-encarnar, le gustaría ser un escritor como García Márquez, quizás tratando de asegurar ser lo mas durable posible sin los riesgos que implica la permanencia en el poder contra viento y marea.

“No más” Evander… Has sido lo suficientemente grande para no necesitar “algo más” que tus cuatro coronaciones.

Debes entender eso.

LO MEJOR DE HOLYFIELD

Sin duda, su resonante victoria sobre el “monstruo” Mike Tyson en el MGM de Las Vegas en 1996, reduciéndolo drásticamente a polvo de ladrillo… Esa noche, Holyfield realizó su obra maestra.

En la revancha, crecido, volvió a derrotar a un Tyson que subió al ring disfrazado como Hannibal Lecter y quiso comerse las orejas del guerrero.

En 1990, Holyfield se coronó derrotando al sorprendente verdugo de Tyson, Búster Douglas, y después superó a George Foreman y Larry Holmes antes de caer ante Riddick Bowe.

Venció a Bowe más adelante y aunque sus victorias sobre Lennox Lewis y John Ruiz fueron discutibles, su capacidad y determinación lo conservaron como una atracción.  

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