- Joven de 20 años, miembro del grupo “Los Güirilas”, murió de un disparo propinado por el padre de la novia
- La víctima, junto a un grupo de jóvenes llegaron armados con palos, piedras y machetes, y comenzaron a agredir a los invitados
Luis alemán [email protected]
Una alegre fiesta con la que se celebraba el enlace matrimonial entre María Luisa Dávila Ney y Danilo Solórzano, terminó en tragedia, luego que un grupo de sujetos armados con palos, piedras y machetes, irrumpió en la celebración armando tremendo alboroto que finalizó con la muerte de uno de los agresores.
Se trata de Julio César Hurtado Rodríguez, de 20 años de edad, quien murió de un disparo de escopeta calibre 12, accionada por don Julio Dávila, padre de la novia, quien se vio obligado a usar el arma ante la agresión de que fueron víctimas de parte de un grupo de jóvenes conocidos en el sector como “Los Güirilas”.
Los hechos ocurrieron en Trinidad Central, Cuajachillo número Dos, la noche del pasado sábado, cuando un centenar de comensales disfrutaban de una alegre fiesta de casamiento.
Todo transcurría en perfecto orden, los invitados y los esposos bailaban y disfrutaban de los tragos, comida y la música, cuando cerca de las 9:00 pm, apareció un grupo de jóvenes que armados con palos, piedras y machetes entraron a la propiedad de don Julio Dávila y comenzaron a agredir a los presentes.
La presencia de los pandilleros conocidos como “Los Güirilas” obligó a que la mayoría de los invitados se refugiaran dentro de la vivienda, mientras unos cuantos, sobre todo varones, optaron por enfrentar la furia de los agresores.
Ante tal acción, don Julio se vio obligado a sacar una escopeta y hacer varios disparos al aire, pero ni eso calmó a los pandilleros que continuaron en su acción destructiva.
Cansados de su acción, los pandilleros optaron por retirarse dejando en el suelo a varios heridos entre ellos a Donald Dávila con un golpe en la rodilla izquierda; Guillermo Orozco, con una herida provocada de un machetazo, y Alejandro Pastrán Orozco, de 19 años de edad, con heridas de charneles, éste ultimo pertenece al grupo “Los Güirilas”.
Los agresores tomaron hacia el barrio Los Solano y dejaron en el camino el cadáver de Julio César Hurtado Rodríguez, que tenía el cuerpo perforado de charneles.
Tiempo después se presentaron patrullas de Policía del Distrito de Ciudad Sandino y lograron la captura de 9 personas, entre ellas don Julio Dávila, quien había realizado los disparos.
También fueron detenidos Pedro Pablo Rodríguez Hurtado, de 26 años, Roberto Antonio García Sánchez y otros más, en su mayoría menores de edad.
RENCILLAS ENTRE FAMILIAS
Danilo Solórzano afirmó que los jóvenes llegaron en grupo, unos a pie y otros a caballo; los corceles los dejaron amarrados a un cerco, mientras entraban al local de la fiesta repartiendo palo, machete y pedradas.
“Fue algo incontrolable”, dijo Solórzano, quien se lamentó que la Policía de Ciudad Sandino no se haya hecho presente al lugar para resguardar la fiesta, tal y como se había comprometido el jefe de sector.
“Si los policías hubieran estado aquí, seguro no se hubiera registrado esta tragedia”, afirmó.
Los Dávila Sunsing y Hurtado Rodríguez están emparentados, Julio César Hurtado es sobrino de don Julio Dávila, sin embargo, entre ambas familias en fechas anteriores se había registrado otra tragedia con el resultado de una persona muerta.
Y si la Policía no interviene a tiempo, se podría general otro hecho violento, pues los Hurtado Rodríguez, al parecer, no están dispuesto a quedarse con los brazos cruzados.
CAMPO DE BATALLA
Los pandilleros convirtieron la pista de baile en un campo de batalla, de donde salían por los aires, sillas, botellas de licor, piedras y garrotes, mientras en el suelo quedaban varios heridos