- Velásquez fue el más destacado
Wilder Pérez R/Enviado [email protected]
GUATEMALA.- El sábado por la noche fue clausurado el III Torneo Centroamericano de Ligas Pequeñas de Béisbol luego de la paliza 7-0 que Nicaragua le propinó a Honduras, que además no le conectó de hit al ganador Eliot Velásquez. No obstante, ese apenas fue el preludio de un llamativo cierre de ceremonia.
Con Velásquez levantado el trofeo que identifica a los nicaragüenses como los mejores en la categoría Prejunior, los jardines del coloso de la Liga Gálvez fueron el escenario de llamativos juegos pirotécnicos que se elevaban al cielo clamando la supremacía de los pinoleros.
Antes de eso se coronó a los mejores bateadores del evento, además de los peloteritos que conformaron el All Star de cada una de las clasificaciones de edades.
Entre la emoción de haber montado un torneo con alto nivel de organización, el presidente del Comité Organizador, Héctor Olivas, dijo a LA PRENSA que “esto, primero nos demuestra que a nivel de béisbol, estamos en el área (en la “jugada”), especialmente nosotros los de Guatemala, que en algún momento podemos tener una percepción equivocada, por otro lado nos hermana y nos enlaza la amistad que nos caracteriza como centroamericanos”.
Asimismo, Olivas dejó claro que entre lo más importante que dejó el evento, están “las enseñanzas que nos dejan los países, especialmente como Nicaragua. Nuestros pequeños peloteros agarran (aprenden) algo, también los managers y directivos… formas de estilo de pivoteo por ejemplo, de correr las bases y pararse en el home”.
Para los guatemaltecos fue especial ganarle a Nicaragua, que con su traje rojo y calidad bien se confundía con Cuba. “Fue una grata sorpresa que la disfrutamos mucho, porque ganarle a Nicaragua no es cosa de todos los días, esto estimula a los niños, es una proeza para nosotros”.
Al consultarle sobre la actitud de la delegación de Honduras, que se empeñó en arruinar el torneo con acusaciones que al final se dieron por falsas, Olivas contestó que “son cosas que se deben ir evitado, entiendo que las protestas deben estar sustentadas sobre bases legales sobre las que se inicia el juego, son actitudes que deben cambiar, la delegación de Honduras está en su derecho de protestar, pero la forma en que lo hace es criticable… el torneo es para hermanarnos no para pelear”.
Los catrachos pidieron la sede para el evento del 2003, pero basado en su conducta este año, Olivas expresó a LA PRENSA que “es algo que nos preocupa, has puesto el dedo en la llaga, he recibido comentarios y visto actitudes tal vez de hostigamiento”. Eso no incluye las obscenidades que la señora Regina de Martínez, presidenta de la delegación Prejunior de Honduras, le hizo con sus dedos a los niños nicas del equipo Preinfantil mientras éstos apoyaban a los Prejunior.
Olivas añadió que esas actitudes deberían erradicarse totalmente, luego que Martínez llamó “basura” a Nicaragua frente a todo el público. Ante todo esto, los pinoleros ya tomaron la decisión de no asistir a Honduras si el evento del 2003 se realiza en ese país. “Ese hostigamiento (de Honduras), los maltratos, las ofensas, me preocupa mucho, yo mismo trataré que el torneo no se haga en Honduras”, culminó diciendo el presidente.