Carol Munguía/[email protected]
CHINANDEGA.- Detener la salida ilegal de madera de la zona protegida, el despale indiscriminado, frenar el tráfico de ilegales y de las especies en extinción, son los principales objetivos de la instalación de un puesto de control y vigilancia en el parque nacional de Cosigüina, única reserva natural en Occidente.
“Queremos que las faldas de volcán reflorezcan, sabemos que es una tarea lenta pero vamos a recuperarlo”, dijo la señora Petrona Pérez.
A los miembros de las comunidades les atemoriza el fantasma de la tragedia del Volcán Casita. “No queremos repetir ese mortal panorama y por eso queremos frenar los despales en las áreas protegidas”, comentó Pérez.
CIFRAS DEL DETERIORO DEL PARQUE NACIONAL SON ALARMANTES
El Comisionado Domingo Navas, Segundo Jefe de la Policía Nacional de Chinandega informó que esa institución ocupó en lo que va del año cuatro mil 534 piezas de madera aserrada, de las especies de Pochote, laurel, caoba y cedro real. Asimismo incautó 54 piezas en rollo de las especies guanacaste y cedro real, 37 toneladas de leña, 2 mil 600 rajas de leña y 540 varas de mangle, fuera de las especies marinas que se devolvieron a la naturaleza.
Navas dijo que este punto de control ecológico, será uin objetivo importante para la Policía Nacional por cuanto desde esa posición geográfica se buscará armas, indocumentados y personas vinculadas al crimen organizado y que utilizan esa ruta para penetrar al país.
MÁS DE SETENTA RESERVAS AMENAZADAS
El ministro en funciones del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) , ingeniero Eduardo Marín, dijo que está complacido del interés mostrado por las diferentes instituciones en Chinandega y que han hecho posible proyectos a favor de la naturaleza y sus comunidades.
Nicaragua tiene 56 municipios que enfrentan serios problemas de agua, 21 cuencas hidrográficas están contaminadas, 76 áreas protegidas en todo el país están amenazadas.
“Hace 150 años la erupción del Volcán Cosigüina cambió el paisaje en esta zona, el mismo sigue siendo bello y dejó suelos recientes —producto de este fenómeno natural—pero urge restaurar la naturaleza que se observa en acelerada degradación”, señaló Marín.
“Pese al recorte presupuestario hay voluntad de los nicaragüenses de cuidar y proteger nuestros recursos, éste es un hermoso ejemplo que debemos imitar, sostuvo el funcionario.