Blanca R. Sequeira G.*
El día 12 de Diciembre es una fecha en que los católicos celebramos a la virgen de Guadalupe, y a partir de ahora esta fecha será histórica y transcendental para los nicaragüenses, pues significará el día en que la impunidad e inmunidad no son ya un sinónimo.
Que haya sido el diputado y ex presidente Arnoldo Alemán quien hizo realidad este hecho, mala suerte para él, lamentablemente no se pudo lograr llevar a la justicia al Comandante y también ex presidente Daniel Ortega porque en su caso el delito ya había prescrito, pero ahora que tenemos las condiciones para llevar a la justicia a alguien que se creía estar por encima de ella, no podemos desaprovechar esta oportunidad.
La importancia fundamental de este acontecimiento radica en el hecho de que se ha sentado un precedente. En adelante todos tenemos que estar conscientes de que optar a un cargo público y particularmente la presidencia de Nicaragua no significa adquirir automáticamente una licencia para robar.
En Nicaragua, todo funcionario público que pretenda enriquecerse ilícitamente a costa del pueblo, sea del actual gobierno o de los gobiernos venideros, tendrá que pensarlo dos veces antes de actuar, pues no habrá inmunidad que le sirva de escudo para no enfrentarse a la justicia. La impunidad será cosa del pasado.