Los peligros del Ch@t

No es un maleficio. Pero una vez que los chavalos prueban el Chat, no lo paran de “ingerir”. Para los propietarios de los ciber capitalinos, es el segundo servicio preferido por los adolescentes, después del correo electrónico… Sin embargo, ¡mucho ojo!, pues a través de él te pueden mentir, robar información, insultar o discriminar Amparo […]

  • No es un maleficio. Pero una vez que los chavalos prueban el Chat, no lo paran de “ingerir”. Para los propietarios de los ciber capitalinos, es el segundo servicio preferido por los adolescentes, después del correo electrónico… Sin embargo, ¡mucho ojo!, pues a través de él te pueden mentir, robar información, insultar o discriminar

Amparo [email protected]

La sala tiene pocas “almas”. En otras palabras está apta para que Nelson Juárez, un ingeniero en computación de 24 años, hable hasta por “los codos” sin soportar bullicio alguno.

Desde hace cinco años el chavalo acostumbra conversar, por medio del servicio de navegación (vía Internet), con amigos radicados en Brasil durante más de tres horas.

Aunque años atrás solía hacerlo con cualquier desconocido de Japón o Suecia. “No tenía mucho que decir, pero estaba enviciado con el Chat (una de las ofertas del servicio descrito). Y a como actualmente lo hago, no había día que yo no comunicara”, comenta.

Sin embargo, el “rigio” se le aguó cuando se topó con un experto en la tecnología de punta, que aprovechó la comunicación para robar información y fotografías del correo de Juárez.

Inclusive la víctima cuenta que el tipo tuvo el descaro de enviar los datos hurtados a sus compañeros de conversación.

“Desde entonces, sigo utilizando el Chat (porque su costo es más barato que el de una llamada telefónica) pero con conocidos, con quienes fijo la hora del diálogo. Además soy más discreto, no voy a cualquier sitio a chatear y ¡jamás! dejo en línea mi correo electrónico”, precisa.

Malas jugadas

Pero para María José Hernández García, de 22 años, no hay precaución que valga. “Yo decidí chatear de forma didáctica. Como llevo clases de inglés, aproveché el Chat para practicar el idioma con gente de Estados Unidos, Canadá o Londres”, refiere.

Sin embargo, enfrentó sus malos ratos. “Me encontré con personas que se valieron de la comunicación para decirme vulgaridades referidas al sexo. Por ejemplo me decían ¿ya estás excitada? ¿Querés hacerlo?… entonces lo que yo hacía era bloquearlos y abandonaba la plática”, apunta, admitiendo que sigue con la misma línea de comunicación.

Ernesto Bravo, de 21 años, es otro adepto del Chat. Pese a que lo han engañado en el room (así le llaman a la sala donde se reúnen para conversar) de atracción.

“Buscando a alguien con quien salir me encontré con una muchacha que me atrajo por su conversación. Le mandé mi foto y ella quedó en remitírmela pero nunca llegó. No le puse mente a esto y continúe el flirteo”, detalla.

Éste se afianzó tanto, al punto que decidieron encontrarse. Puesto en el lugar acordado Bravo la descubrió tan “fea”, que decidió hacerse el desentendido. “No era como se había descrito”, puntualiza asegurando que ahora ya tiene más experiencia.

Según algunos propietarios de los ciber capitalinos, el Chat es el segundo servicio preferido por los adolescentes, después del correo electrónico. E incluso atribuyen esa preferencia a sus bajos costos ya que la hora tiene un valor que oscila entre los 20 a 30 córdobas. Mientras una llamada telefónica supera los 50 ó 100 córdobas en menos de media hora.

Es diversión, pero…

Luis Palma, web master en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), sostiene que el Chat, un intercambio de mensajes puestos en red, es una diversión. De allí la predilección juvenil.

Otro factor a su favor, es su fácil acceso. “Sólo necesitás bajar un programita, que puede ser cualquier cliente del IRC (el sistema de Chat más popular del país), lo descargas e instalás en la computadora, que de inmediato detecta la conexión”, explica.

Tras esto, el ordenador actualiza los servidores que contienen los room, donde se puede iniciar el diálogo, bien en línea pública o en canales privados.

De acuerdo al experto, también están disponibles los servicios donde no se necesita un cliente de Chat, sólo se requiere entrar a un sitio en una página web que se apoye en lenguaje jaba tipo Latin Chat. O a través de Messenger, que no ocupa muchos recursos y no atiborra el ancho de banda (la carretera donde circulan los datos)…

“Una vez con estas opciones a la mano, y después de haber leído las reglas y haber seleccionado tu nick (sobrenombre que te identificará durante la comunicación) pueden entrar al diálogo en lleno”.

¿Qué desventajas tiene el uso del Chat?

A parte de la desventaja obvia de ignorar quién está al otro lado, te pueden mentir, robar la información, insultar o discriminar.

Pero hay reglas de cortesía…

“Si el problema es que casi nadie lee el manual del cliente ni el manual de ayuda (que siempre está disponible al entrar el cliente Chat). Esto se traduce en ignorar cómo ponerlos en su lugar o cómo bloquearlos y abandonar la plática”.

¿Qué aconseja?

“Respetar las reglas (que siempre te ofrece el servicio) y ser desconfiado al establecer charlas con gente que no se conoce”.

Más tela por cortar

Para Julio Guerrero, director del Departamento de Comunicación en la Universidad Centroamericana (UCA), el Chat se incluye en una comunicación hiperactiva que es permanente, inmediata y global.

“Lo que facilita una gestión o toma de decisiones más efectivas. De momento los jóvenes son los que más lo utilizan, aunque meramente para entretenerse no como desarrollo personal”, sostiene.

Entre las desventajas que el comunicólogo descubre en este tipo de diálogo, está el hecho de ser una socialización que discrimina porque sólo el que tiene recursos puede acceder a un ordenador con Internet.

Otro punto en contra, es el cómo se recibe la información. “Esta es seca, carece del sentido emotivo que se percibe cuando establecés una comunicación interpersonal. Además, tiende a originar relaciones personales más efímeras, menos directas”, enfatiza.

No obstante, considera que es la comunicación que va en ascenso y que tarde o temprano incluirá usos para el desarrollo de las personas. “En otras palabras, dejará de ser mero entretenimiento y pasará a ser un espacio para investigar y para desarrollarse en todas las esferas sociales”, augura.

Consejos a seguir

Seleccionen un nick que llame la atención y que se acople a tu personalidad. Esto los hará más codiciados por los “hablantes”.

No deben escribir en mayúscula, ya que esto es sinónimo de grito. Según los expertos su utilización es válida si todo los participantes del room, acuerdan su uso.

No se dejen llevar por lo que escriben las personas que están en su charla. Sean desconfiados y nunca revelen ni números de teléfonos, correos, direcciones, número de cuentas bancarias…

El lenguaje, debe ser cortés. Si uno es amable y alegre, en el sentido de compartir ideas, te van a aceptar de mejor forma.

En caso de ser ofendidos, debe bloquear el mensaje. ¿Para qué aguarse el día?

Procuren ser creativos y novedosos para no aburrir al receptor con datos superficiales. Nunca intenten salirse fuera del tema en diálogo. Esto es válido cuando la conversación es abierta.  

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