- Augusto Marenco recomienda al presidente Bolaños gobernar bajo la dirección de Dios para encontrar respuestas positivas a la crisis del país
Emiliano Chamorro [email protected]
Para que Nicaragua encuentre soluciones positivas en los aspectos sociales, económicos y políticos “es necesario que los líderes de este país y la sociedad en general, obren bajo la dirección de Dios”, sostiene Augusto César Marenco, pastor de la Iglesia Ministerio Apostolar Centro Cristiano.
El líder evangélico aseguró que en Nicaragua se viven momentos de desesperación que conducen a las personas a cometer todo tipo de delitos, olvidándose de que “Dios puede solucionar sus problemas”.
Sin embargo, señala Marenco, los líderes del país están envueltos en mutuas acusaciones de “corrupciones depravadas que empobrecen aún más al país”.
Exhortó al presidente Enrique Bolaños, diputados y ministros a reducir los altos salarios, pues “no se ajustan a la miseria en que vive Nicaragua, la que ha sido heredada por los mismos gobernantes que nos ha tocado tener”, añade.
EVENTO EN PLAZA LA FE
A juicio del pastor evangélico, el aumento de los suicidios en los últimos años, lo provoca la falta de Dios en la vida de las personas que optan por eso, al no encontrar soluciones a sus problemas familiares y económicos.
Marenco anunció que este 15 de diciembre, a las dos de la tarde, el pueblo evangélico se hará sentir en la Plaza de La Fe, ubicada en el Malecón de Managua, donde se realizará un evento en el que esperan congregar a más de cien mil personas.
“Ese día, Nicaragua dejará de ser igual, ya que será bendecida por Dios. Habrá grandes cambios que van a revolucionar al país. Estamos llamados a sanar esta nación. Nuestro señor tiene grandes cosas positivas que transformarán el rumbo de esta nación diezmada por el pecado y la corrupción depravada”, señala.
Según el líder evangélico, el evento tiene como propósito elevar una vos profética que lleve esperanza y fortaleza a la ciudadanía. Señala que el evento tiene connotaciones integrales “o sea, de anunciar y denunciar. Llevar un mensaje de esperanza a todas las almas del país; pero, además, demandar más ética en el desempeño de los funcionarios públicos para que trabajen por su patria. Que se aplique firmemente la justicia, o sea que se castigue a los que cometen corrupción. Nicaragua necesita liberación del pecado”, aseguró Marenco.
Enfatizó que se deben sanear las almas y sacar el germen del pecado, antes de sanear el Lago Xolotlán. “Se vive una muerte espiritual. Se evidencia en la crisis de valores que nos arrastra al abismo, a la miseria. Una vida sin Dios no tiene sentido, sólo Él cambiará el destino de esta nación”, sostuvo Marenco.
Precisó que la mayoría de los diputados de las diferentes bancadas, así como funcionarios del gobierno, confirmaron su presencia al evento de este domingo.