ACAN-EFE
SAN SALVADOR.- La huelga que mantienen desde hace casi tres meses los médicos salvadoreños continúa, sin visos, hasta ahora, de una pronta solución, mientras sus representantes y los del Gobierno mantienen hermetismo sobre el estado de las negociaciones.
Un grupo de trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) colocaron ayer barricadas en los portones del Hospital Primero de Mayo de esa institución para impedir el ingreso de médicos y personal administrativo que no participa en la protesta.
La procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, Beatrice de Carrillo, se presentó en el lugar para convencer a los huelguistas de suspender la medida, ya que en ese centro se atienden partos de alto riesgo y niños recién nacidos, y para ayer estaban programadas varias cesáreas y otras intervenciones quirúrgicas.
Por su parte, Ricardo Monge, Secretario General del Sindicato de Trabajadores del ISSS (STISSS), aseguró a periodistas que en el Hospital Primero de Mayo son atendidas las emergencias y los pacientes internados.
Monge dijo que lo que están suspendidas son las consultas externas y todas las actividades administrativas y de servicios, entre las que mencionó la farmacia.
La Procuradora urgió al Gobierno y a los médicos a buscar una pronta solución a la huelga, que comenzó el 18 de septiembre pasado en el ISSS, y que desde hace más de un mes se extendió a varios hospitales públicos.
La huelga comenzó en protesta por las intenciones del Gobierno de privatizar el ISSS, y exigían para levantarla la aprobación de un decreto legislativo que lo prohibiera.
Los partidos de oposición en la Asamblea Legislativa aprobaron el decreto que prohíbe la privatización de los hospitales bajo cualquier modalidad, el 17 de octubre pasado, y lo ratificaron el 14 de noviembre, sin atender observaciones que le había hecho el Presidente de la República, Francisco Flores.