Reuters
LA HAYA.- Un periodista estadounidense ganó una batalla legal contra una corte que pretendía obligarlo a testificar en el Tribunal de Crímenes de Guerra para la ex Yugoslavia, tras convencer a una Corte de Apelaciones que eso pondría en peligro la seguridad e independencia de los periodistas.
La Corte de Apelaciones desestimó el miércoles el decreto de una corte que obligaba al ex reportero del Washington Post, Jonathan Randal, a testificar en el juicio que se le sigue en el Tribunal de La Haya al ex viceprimer ministro serbio-bosnio Radoslav Brdjanin.
Randal se negó a testificar en el juicio y sus abogados alegaron que hacerlo pondría en peligro las actividades de los corresponsales de guerra y entorpecería su habilidad para cubrir enfrentamientos bélicos.
UN HITO LEGAL
El periodista no estuvo presente en la Corte de Apelaciones pero sus abogados dijeron que era un hito en la historia legal. “La Corte de Apelaciones mostró un gran entendimiento acerca de las necesidades de los periodistas, lo que muchas cortes no hacen’’, dijo el abogado inglés Geoffrey Robertson.
Brdjanin enfrenta cargos, junto con el general Momir Talic, de haber jugado un papel clave en la tortura, asesinato y deportación de croatas y musulmanes durante la guerra de Bosnia de 1992 a 1995.
Randal entrevistó a Brdjanin durante la guerra y lo citó diciendo que él quería librarse de toda la población de Banja Luka que no fuera serbia. La entrevista apareció publicada en febrero de 1993 en el Washington Post.
El nuevo decreto de la Corte de Apelaciones, conformada por cinco jueces, dijo:
“Si los corresponsales de guerra fueran vistos como posibles testigos por la Fiscalía, dos consecuencias se desprenderían de eso:
“En primer lugar, podrían tener dificultades para obtener información importante y significativa, porque los entrevistados se sentirían con menos libertad. Y en segundo, los corresponsales de guerra pueden pasar de ser observadores de esas violaciones a los derechos humanos, a ser víctimas, lo que pondría en peligro sus vidas’’.