Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
El Coro Getsemaní, compuesto por niños del Proyecto Betania y el Colegio “Hogar Paulo VI”, dirigido por el padre Marco Dessy, conquistó la admiración de un selecto público italiano, en el transcurso de su tercera visita a ese país europeo.
En una comunicación telefónica, el reverendo Marco Dessy informó a LA PRENSA que este fin de semana, el grupo de menores hizo su presentación coincidentemente donde se encontraba Luciano Pavarrotti, el mejor tenor contemporáneo en la historia de la música lírica.
Pavarrotti felicitó uno a uno a los 18 integrantes del Coro Getsemaní, y en su comentario preliminar destacó el desarrollo de estos niños (cuyas edades oscilan entre los 9 y 15 años) en sus interpretaciones de música sacra y nacional.
El Coro Getsemaní hace el último recorrido del año. Antes estuvo por varias ciudades de Estados Unidos, donde fue escuchado por gran cantidad de espectadores, a través de quienes se consigue la ayuda para las obras sociales de la fundación “Chinandega 2001” y para el Proyecto Betania.
Los pequeños cantantes chinandeganos salieron del país el pasado 29 de noviembre, días después de haber sido respaldados por el público chinandegano que se muestra consciente del trabajo y la entrega del conjunto. Estiman retornar a su terruño natal el 3 de enero del año próximo.
Se informó que se presentaron oportunamente en una cadena de televisión nacional en Roma, Italia, donde el padre Marco brindó una amplia entrevista sobre el trabajo del grupo y el alcance que tienen las utilidades de sus presentaciones internacionales, dirigidas todas a apoyar proyectos para los niños pobres del departamento de Chinandega.
“A través de su canto transmiten a su público la esperanza que en su tierra haya un mañana mejor”, aseguró el padre.
Es una de las primeras obras del padre Marco Dessys, presidente de la Fundación “Chinandega 2001”, que lleva adelante las obras de desarrollo en “Betania”.
Este proyecto alberga esperanzas para niños huérfanos, sin oportunidades de estudio, con vocación religiosa y de extrema pobreza, y para favorecerlos es que el Coro Getsemaní recauda dinero.