- Entregan los Premios Nobel
EFE,AP
OSLO.- El ex presidente de EE.UU., Jimmy Carter, abogó porque la ONU tenga un papel preponderante en la solución de conflictos y advirtió contra el recurso preventivo a la guerra, en su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz, en el que dejó patentes sus diferencias con la actual dirección estadounidense.
Jimmy Carter recibió el martes el Premio Nobel de la Paz de manos del presidente del Comité Nobel noruego, Gunnar Berge, en una ceremonia celebrada en el Ayuntamiento de Oslo y presidida por los reyes Harald y Sonia. Berge presentó a Carter diciendo que “no habrá sido tal vez el presidente más eficiente, pero como ex presidente es el mejor”, y destacó que éste era un reconocimiento a sus esfuerzos por la solución pacífica de los conflictos internacionales.
“Los retos globales deben ser encarados poniendo énfasis en la paz, las fuertes alianzas y el consenso internacional”, dijo Carter quien insistió en que el mejor instrumento para ello es la ONU, aunque sea imperfecta.
En la alocución, pronunciada en el Ayuntamiento de Oslo, el ex presidente mencionó la potencia “sin precedentes” que tiene ahora su país desde el punto de vista militar y económico y advirtió que en el pasado EE.UU. utilizó su poderío “con moderación… y sin dar por hecho que el ser el más fuerte signifique ser el más sabio”.
Defendió también algunos de los proyectos multilaterales a los que no se quiere sumar la Casa Blanca, como la abolición de las minas antipersonales, la prohibición de la pena de muerte, “al menos para los niños”, y el Tribunal Penal Internacional.
Respecto a las Naciones Uniidas, Carter insistió en que se debe reforzar el papel del Consejo de Seguridad.
En cuanto a las resoluciones de la ONU aquella cuya aplicación puede con mayor seguridad mejorar el entendimiento internacional es, según Carter, la que “condena la adquisición por la fuerza de territorios” en Oriente Medio, pide la retirada de Israel de los territorios ocupados y le garantiza vivir en paz con sus vecinos.
Respecto a Irak, Carter indicó que “el mundo insiste” en que dicho país cumpla las resoluciones de la ONU sobre la eliminación de armas de destrucción masiva”.
El presidente señaló, no obstante, que hoy día “hay al menos ocho potencias nucleares, tres de las cuales amenazan a sus vecinos… y el que países poderosos adopten el principio de guerra preventiva crea un precedente que puede tener consecuencias catastróficas”.
El nuevo Premio Nobel animó a los actores mundiales a que colaboren para evitar la guerra. “La guerra puede ser a veces un mal necesario; pero siempre es un mal”, concluyó.
Por otra parte, Carter elogió los logros obtenidos en los últimos años en el campo de los derechos humanos pero hizo especial hincapié en la necesidad de “corregir la injusticia de las sanciones económicas que pretenden castigar a líderes abusivos, pero que demasiado a menudo suponen un castigo para los que ya sufren el abuso”.
El mayor desafío universal es para el nuevo Premio Nobel de la Paz la diferencia creciente entre los países más ricos y los más pobres del planeta.
LOS OTROS PREMIOS
Once científicos y un sobreviviente del Holocausto, que se dedicó a la literatura, recibieron el Premio Nobel en una fastuosa ceremonia el martes en la capital sueca.
Los galardonados, vestidos con levita y moño blanco, recibieron los premios de literatura, física, química, medicina y economía de manos del rey Carlos XVI Gustavo en el escenario de la sala Konserthuset.
Cada premio incluye una bolsa de 10 millones de coronas (un millón de dólares).
El judío húngaro Imre Kertesz recibió el premio de literatura por sus novelas que describen la vida en los campos de concentración nazis.