- Banca, transportes y aerolíneas se suman al paro que entra hoy a su décimo día con la oposición exigiendo la renuncia de Hugo Chávez
- Largas filas ante los bancos, frenética búsqueda de comestibles y combustible por parte de la población
Agencias
CARACAS.- La huelga general contra el Presidente Hugo Chávez empezó a generar caos en Venezuela, donde a la paralización de la industria petrolera se sumaban el martes cada vez más sectores de la economía.
La oposición venezolana exigió la renuncia inmediata del presidente Chávez, mientras se formaban largas filas en los bancos para obtener dinero en previsión de una escasez de alimentos tras nueve días de un paro antigubernamental.
El secretario general de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Manuel Cova, uno de los líderes de la protesta que ha paralizado las exportaciones de crudo y ha reducido a un tercio la producción petrolera del país, dijo que ante la crisis política Chávez debía dejar la Presidencia que ganó con una amplia mayoría en las elecciones de 1998.
En el oficialismo “deberían aceptar en primer lugar que ya esta crisis no están en capacidad para manejarla, que se requiere un nuevo gobierno y deberían convencer al presidente para que salga, para que renuncie a la Presidencia”, dijo Cova en conferencia de prensa.
A un año exacto del inicio de la primera de cuatro huelgas contra Chávez este martes, el país temía un desastre una vez que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) –que aporta el 80% de las divisas– detuvo las exportaciones con el riesgo de severas sanciones económicas, y no menguaban las protestas de uno y otro bando.
La situación se tornaba cada vez más crítica pues este martes continuaban sumándose a la huelga general sectores sensibles de la economía como la banca, el transporte y las aerolíneas.
Muchos venezolanos formaban largas filas este martes en las afueras de los bancos y buscaban frenéticamente abastecerse de combustible y alimentos ante el agravamiento de la crisis.
Las gasolineras y las plantas de PDVSA, que también se han convertido en centros de protesta, continuaban este martes resguardadas por las Fuerzas Armadas, que desde el inicio de la huelga se mantienen, aparentemente, leales al presidente Hugo Chávez.
Después de la movilización militar ordenada por el gobierno en los últimos días para asegurar la distribución del combustible, el “hombre fuerte militar” del país, el general de división Raúl Baduel, quien encabezó el contragolpe que salvó a Chávez en abril, aseguró que las Fuerzas Armadas defenderán las instituciones del Estado y que el paro es “un ataque despiadado” contra Venezuela.
Sin embargo, alentada porque la protesta logró colapsar la industria petrolera, la oposición endureció su posición y, considerando insuficiente la convocatoria a un referendo de consulta, ahora exigía la renuncia inmediata del presidente o al menos la convocatoria a elecciones anticipadas en el primer semestre de 2003.
El gobierno, entre tanto, dijo que está listo a discutir “un itinerario” electoral para resolver la crisis, informó el secretario general de la OEA, César Gaviria.
En Cuba, que recibe 53,000 barriles diarios de petróleo venezolano a precio preferencial, ya se registraban prolongados apagones en La Habana y una merma notoria en la circulación del transporte, en tanto que México se preparaba para suplantar a Venezuela en el suministro a Estados Unidos.
ACOSO CHAVISTA A MEDIOS
Los medios de comunicación protestaron por la intimidación gubernamental en contra de la prensa independiente, después que centenares de partidarios del presidente Hugo Chávez rodearon varias sedes de empresas informativas y saquearon una estación de la televisión regional.
La televisora de noticias Globovisión y otros medios de comunicación privados fueron blanco de protestas el lunes por la noche, algunas de ellas violentas, que incluyó la destrucción de instalaciones de la filial de esa televisora en Maracaibo, a unos 650 kilómetros al oeste de la capital.
Trabajadores de esos medios atribuyeron el violento ataque a seguidores de Chávez. Funcionarios de gobierno condenaron la acción vandálica.
ADVIERTEN SOBRE «DESASTRE NACIONAL»
Alí Rodríguez, presidente del monopolio estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), reconoció que “nos amenaza un verdadero desastre nacional”. Rodríguez dijo que si los huelguistas no ponen fin al “sabotaje”, la escasez de gasolina y los cortes de electricidad eran inminentes. Hablando para el diario madrileño El País, el ex gerente general de PDVSA, José Toro Hardy, señaló que Estados Unidos –que recibe el 70% de las exportaciones de petróleo venezolano–, debe saber que Chávez es la “mayor amenaza” que pesa sobre la posición de Venezuela como “abastecedor seguro y confiable” de crudo, en caso de un conflicto bélico con Irak.
(Con informaciones de AFP, Reuters y AP)