- El arte de criar abejas melíferas para el aprovechamiento de los diversos productos que se pueden extraer de la colmena se ha convertido en una actividad productiva de futuro. Pese a que los apicultores nicaragüenses no han establecido sus costos de producción, aseguran que es sumamente rentable
Mayda Isabel Meléndez [email protected]
La capacidad que Nicaragua posee en función de la producción de miel y otros productos de la colmena es inmenso no sólo debido a la poca población de productores y colmenas, sino por su alto potencial de polen, aseguró el productor Gilmar Vílchez Meynard.
Vílchez, que además es secretario de la Asociación de Apicultores de Nicaragua, tiene apenas un año de poseer sus propias colmenas, sin embargo, antes de eso estuvo trabajando muy de cerca con proyectos apícolas, donde no sólo aprendió los gajes del oficio, sino los antecedentes y oportunidades del mismo.
Este novel productor, indica que Nicaragua posee uno de los mayores potenciales poliníferos de la región centroamericana, pero éste se encuentra disperso a lo largo y ancho del país en regiones tan disímiles como las que cuentan con una gran altura o aquéllas que son completamente llanas.
Esto facilita también que los productores puedan aprovechar diversos momentos de floración, pues las flores crecen según la región y así mismo florecen en momentos diferentes.
“Se puede aprovechar todo y por eso se da producción estacionaria y la producción movilista. La estacionaria es cuando se aprovecha la floración que hay en un solo territorio y la movilista es cuando el productor busca la floración en cada sector”.
Es por eso que perfectamente un productor puede comenzar a producir en agosto y, yendo de un lugar a otro según se dé la florescencia de diversas especies, puede finalizar en mayo del año siguiente.
PRODUCTO EXPORTABLE
El consumo de la miel en el mercado internacional ha despertado. Datos ofrecidos por Vílchez, en base a información obtenida de la Dirección General de Aduanas (DGA), Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI) y, Fomento y Comercializadora Apícola de Nicaragua S.A. (Focanicsa), indican que la exportación durante los últimos años ha sido relativamente estable.
En 1996 se exportaron 216,318 kilos a razón promedio de 1.17dólares por kilo, obteniéndose como producto de las ventas 253,092 dólares. Al año siguiente el monto de las exportaciones de miel se incrementó hasta los 418,333 dólares dando un precio promedio de 1.36 dólares por cada uno de los 307,598 kilos exportados.
En 1998, año en que el huracán Mitch causó estragos a la economía nacional, las cifras de exportación descendieron a los 236,582 kilos, cuyo precio promedio llegó a 1.28 dólares por kilo para lograr 302,824 dólares en concepto de exportación. Un año después, las cifras se incrementaron: se exportaron 322,617 kilos que produjeron 400,045 dólares, a razón de 1.24 precio promedio por kilo.
El último año de que se tienen cifras estadísticas es el 2000. Por causa de los estragos de la varroa (ácaro), en esa ocasión Nicaragua exportó 95,751 kilos de miel, alcanzando un precio promedio de 1.21 dólares por kilo; el monto de divisas obtenido fue de 115,858 dólares.
Las especies utilizadas son diversas y de ello depende el color y consistencia de la miel. Para la producción perfectamente pueden usarse la flor amarilla, flor de campanita, flor de sardinillo, de madero negro, de tigüilote, laurel, jenízaro, acacia o cafeto.
Según Vílchez, una de las mieles que más demanda tiene en el mercado internacional es la flor de campanita, la cual se cosecha entre agosto y octubre. Es preferida por su grado de acidez y color, que resulta intermedio entre el claro y el ámbar.
Pero la verdad es que todos los productos de la colmena tienen buena aceptación tanto en el mercado internacional como en el nacional, donde cada vez más, la gente va adquiriendo conciencia sobre las cualidades curativas y preventivas que poseen debido a su alto contenido en vitaminas y nutrientes.
¿CUÁNTO CUESTA?
Pese a que las perspectivas de la apicultura con fines comerciales van viento en popa, no siempre los productores tienen calculados sus costos de producción, lo que va en detrimento de guardar datos estadísticos sobre cuán rentable resulta la actividad.
Pablo López, socio de la Cooperativa de Apicultores de Mateare, asegura que en Nicaragua no existen datos promedios de a cuánto ascienden los costos de producción, pero eso sí, asevera que es rentable.
De hecho, José Augusto Navarro, ministro Agropecuario y Forestal (Mag- For) aseguró que datos ofrecidos por algunos productores indican que efectivamente la actividad es sumamente rentable debido a que un barril de miel tiene un precio FOB (libre de arancel) que oscila entre los 6 mil y 6,500 córdobas pero sus costos no superan los 2 mil córdobas.
También se sabe que una colmena con sus respectivas cajas y paneles de reproducción, con la población de abejas incluidas, anda por los 70 u 80 dólares.
BUENOS PRECIOS
Si de algo sirve estar organizados, dice Pablo López, es que de esta manera se les facilita la obtención de insumos para la producción, ayuda de algunos organismos y, sobre todo, la comercialización.
Aunque la exportación de miel no les pareció tan rentable, sí han puesto la mirada en la comercialización en el ámbito nacional. López refiere que hasta hace unos dos años exportaban miel orgánica y aunque el mercado internacional ofrece 600 dólares por barril (300 kilogramos), es un precio que supera los 450 dólares que ofrece el mercado nacional.
Sin embargo, los gastos de exportación son altos puesto que cada cinco barriles les exigen exámenes de calidad que redondean los 100 dólares más otros gastos propios de la gestión. Eso les ha impulsado a proveer el mercado local y de los 50 kilos que esperan producir en este ciclo, ya tienen encargados 40.
¿EN LUGAR DEL CAFÉ?
La apicultura podría convertirse, en los primeros meses de 2003, en una fuente de ingresos alternativa para los productores de café, quienes actualmente enfrentan una crisis debido a la caída internacional de los precios del grano rojo, aseguró José Augusto Navarro, ministro Agropecuario y Forestal (Mag-For).
“Me comuniqué con el Programa de Tecnología Agrícola (PTA) del Mag-For para buscar cómo apoyar la apicultura. Se está preparando una diversificación del sector cafetalero y a corto plazo podríamos introducir abejas que producen miel y otros subproductos”.
Esto se piensa en función de aprovechar la floración de las plantaciones de café y árboles de sombra que existen en los cafetales, pues según expertos en el tema, la miel producida a partir de los cafetos es una de las que presentan muy buena calidad y gran aceptación en el mercado.
Además se pueden aprovechar las floraciones de las zonas de amortiguamiento, es decir, las franjas ubicadas en los contornos de las reservas y áreas protegidas. “Aunque la frontera agrícola continúa siendo un factor importante de despale, se ha logrado mitigar un poco por medio del Plan Libra por Libra, y dentro de estas zonas forestales la apicultura se puede aprovechar como recurso no maderable”.
El funcionario reconoció, sin embargo, que por el momento apenas se inician las gestiones para la preparación de un estudio que posteriormente será presentado a los productores cafetaleros y aunque aún no se inician las consultas en este sector, se espera de los mismos gran apertura ante la nueva actividad.
“Creo que los caficultores acogerán con beneplácito esto porque el cafetal es prácticamente un bosque por tratarse de un cultivo permanente y la apicultura podría ser de las actividades más generalizadas en el sector”.
El ministro Navarro además mencionó que el apoyo del Mag-For se orientará en función de capacitaciones, seminarios, instalacioes modelos pilotos y hasta la gestión para encontrar fuentes de financiamiento por medio del Fondo de Crédito Rural o algunos organismos no gubernamentales que apoyan la pequeña producción.
VER TAMBIÉN: