- Apicultores boaqueños entusiasmados con la producción de miel
Gustavo Ortega Campos [email protected]
BOACO.- Para obtener la miel, existe un proceso para muchos desconocido, pero que requiere de pericia y sobretodo valentía, pues la amenaza de las picaduras siempre está a la orden del día.
Con el respaldo de la cooperación italiana, la Agencia Suiza para el Desarrollo (Cosude) y el programa Proempresa y la Unidad de Estrategia Alimentaria de la Unión Europea (UESA), los apicultores de Boaco han logrado comercializar su producto a Europa, algo que ellos nunca se imaginaron.
Pero desde la colmena hasta el contenedor que exporta el producto existen una serie de acciones que se ejecutan en pos de garantizar un producto de alta calidad, que principalmente está en dependencia del polen que consumen las abejas.
Rodolfo Buitrago, gerente de Comercialización de la Asociación de Apicultores de Boaco (Apibo), se encargó de explicar los detalles del proceso, el que empieza con la introducción de las celdas (colmenas) en el “desoperculador”, aparato que se encarga de quitar el opérculo de las colmenas. El opérculo es una especie de sello de garantía de la miel en el panal.
Posteriormente, una vez extraída esa capa o telilla fina que cubre las celdas, las celdas se ubican en una centrífuga para obtener la miel, misma que brota a chorros debido a la fuerza lograda con el movimiento circular del aparato.
La miel lograda se cuela en un filtro y pasa a una etapa de reposo durante ocho días, tiempo en el cual se toman frecuentemente muestras para medir la humedad, la degradación y el exceso de calor.
En un recorrido en el centro de acopio de la Apibo, Buitrago, acompañado de unos apicultores, señalaron que este proceso ha requerido de mucha especialización, pues el objetivo final es lograr exportaciones permanentes hacia Europa, pues ya han logrado colocar el producto en Italia a un precio promedio de dos dólares por kilo.
Estos productores han logrado un producto orgánico certificado, que da constancia la eliminación de todo agroquímico en el proceso, razón por la que han utilizado insumos importados libres de químicos, principalmente para combatir la barroa, parásito que succiona la hemolinfa (sangre) de las abejas en su estado larvario.
Estos productores organizados comercializan alrededor de 80 barriles de miel al año y han logrado ubicar con buen suceso una marca de miel, “La Reyna”, lo que les ha conllevado a mejorar el etiquetado en base a las normas establecidas pues cuentan ya con nuevos contratos de exportación hacia Italia.
Actualmente las principales zonas productoras de miel del país son Boaco, el volcán Mombacho y la isla Zapatera (Granada), El Sauce (León), San Ramón (Matagalpa) y Mateare (Managua).
TODO DEPENDE DE LA FLOR
Los colores de la miel, dependen principalmente de la flor que garantiza el polen para que las abejas se encarguen de fabricarla, los apicultores explican que en el mercado internacional existe más preferencia por las mieles claras.