- Estudio de la UNA revela que dos comunidades de este municipio cuentan con la mitad de la población analfabeta
- Capacitación es una palabra
desconocida en esa zona
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
El municipio de Tisma del departamento de Masaya cuenta con pocas expectativas de desarrollo rural, según los resultados arrojados por un estudio que concluyó recientemente la Universidad Nacional Agraria (UNA).
Elgin Vivas Villachica, decano de la facultad de Desarrollo Rural de la UNA, explicó que en noviembre culminaron un estudio de índices de pobreza en las comunidades La Montañita # 1 y La Montañita # 2, en Tisma, que refleja que la población es mayoritariamente joven.
Esto a juicio de Vivas es un punto a favor, pues significa que existen pobladores con potencial para ser capacitados. “Pero por otro lado, es negativo por que hay una base para un crecimiento rápido de la población en esta zona, lo que podría provocar que aumentarán las necesidades básicas de esta población y si el municipio no produce nada, entonces se ensancha la brecha de carencias”, indicó.
El estudio calcula que en ambas comunidades viven unas 2,000 personas que nunca han recibido ningún tipo de capacitación. Lo que según Vivas es negativo pues una comunidad sin conocimiento, ni educación, ni capacitación técnica, está sumida en el atraso, según Vivas.
PIDEN PRESENCIA DEL GOBIERNO
En las encuestas realizadas por la UNA en ambas comunidades se destaca el hecho de que los pobladores piden al Gobierno mayor presencia con proyectos sociales que beneficien a la comunidad.
Los niveles de organización de los pobladores en estas comunidades es muy poco. Lo que se convierte en un factor negativo a juicio de Vivas pues no les permite a los pobladores organizarse para ser capacitados, ni para obtener tecnología, ni mucho menos pueden optar a algún tipo de financiamiento, señala el docente.
IDR TIENE PRESENCIA
Yubrán Eslaquit, director ejecutivo del programa KR-2 del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), dijo que ellos están trabajando en Tisma en el establecimiento de un proyecto de siembra de hortalizas, como tomate, melón y sandía.
Esto como parte del componente de apoyo a las cooperativas integradas a los Polos de Desarrollo (Poldes).
El financiamiento que están brindando a 30 pequeños productores es equivalente a 800 mil córdobas, pertenecientes a la cooperativa 25 de agosto. Los productores están siendo equipados con equipos de riego para incrementar sus niveles de producción.
Eslaquit dijo que otro de los proyectos que el IDR está planificando para el 2003 la rehabilitación del camino de penetración a Tisma, con fondos de contravalor. “Estoy seguro que podremos seguir apoyando a más pequeños productores en este municipio, pues un factor importante que les favorece para la siembra de hortalizas es el manto acuífero existente en esta zona” señaló Eslaquit.
ANALFABETAS
El estudio refleja que el 85.7 por ciento de la población de ambas comunidades no está organizada. Asimismo señala que hay altos índices de analfabetismo, pues el 50 por ciento de la población tiene una primaria incompleta y un 20 por ciento de la población no tiene ningún tipo de educación.
La mayor parte de estas personas no obtienen ingresos suficientes como para suplir todas sus necesidades, si se toma como parámetro la canasta básica de 53 productos.
BUSCAN FINANCIAMIENTO
Tomando en cuenta los resultados de un estudio de evaluación, la UNA formuló un proyecto de desarrollo y se lo presentaron al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el fin de lograr financiamiento.