Mariela Ferná[email protected]
Con piñatas, marimbas y regalos, unos 180 niños, niñas y adolescentes que sufren de diabetes, celebraron la Navidad en el Hospital Manuel de Jesús Rivera, La Mascota.
Aura Cuadra, presidenta de la Asociación de Padres con Hijos Diabéticos, aseguró que la actividad se llevó a cabo gracias a la ayuda de decenas de personas que decidieron apadrinar a un menor regalándole un juguete para Navidad.
“Por lo menos pretendemos alegrarle un rato a estos niños que padecen esta enfermedad y gracias a Dios hubo personas que hicieron caso a nuestro llamado de apadrinar a un niño”, expresó.
Agregó, que aunque ahora el apadrinamiento fue con regalos, espera que para un futuro éste sea con medicamentos. “La diabetes es una enfermedad que tiene que estar siendo controlada con insulina y ésta es cara, hay padres de familia que son de escasos recursos y no pueden estar dando de 200 a 300 córdobas cada vez que su hijo o hija necesita insulina”, expresó.
Naddya Berríos Cuadra, de 14 años de edad, es una de las tantas niñas diabéticas que recibió un regalo de Navidad. Ella tiene 10 años de padecer la enfermedad, desde entonces tiene que inyectarse dos veces al día insulina, para controlarse el nivel de glucosa.
Berríos señaló que toda persona diabética tiene que estarse controlando el azúcar, si va a salir tiene que caminar su insulina, de lo contrario puede tener complicaciones en la calle, incluso puede hasta sufrir una convulsión.
Dijo que la rutina de control inicia media hora antes de desayunar, cuando se tiene que poner la primera dosis de insulina, dos horas después hacerse el examen con un glucómetro para ver cómo anda el nivel del azúcar.
Media hora antes del almuerzo se realiza nuevamente el examen con el glucómetro, tres horas más tardes se tiene que comer una fruta o un vaso de leche, media hora antes de la cena se vuelve a poner la insulina y por último antes de dormir se repite el examen de glucosa.
Al igual que Naddya, se calcula que unos 250 niños, niñas y adolescentes a nivel nacional son sometidos a esta rutina diaria, según la presidenta de la Asociación de Padres con Hijos Diabéticos.
Cuadra aseguró que todos los miércoles realizan una mini kermés en el hospital, para recaudar fondos y ayudarles a los padres de escasos recursos a comprar la insulina.