Hijalmar PadillaEl salvadorEnviado [email protected]
La mejor deportista de la última década en El Salvador, la ahora pesista Eva María Dimas, le tiene respeto a la calidad del atleta pinolero.
“Creo que los nicaragüenses se merecen algo mejor que ser abandonados. Los nicas son muy buenos deportistas y hay que apoyarlos”, sostuvo esta ídolo salvadoreña.
Hablamos con Dimas, mientras animaba a la selección nica de béisbol el día que se enfrentó contra Puerto Rico para aparentemente asegurar la medalla de plata.
Si alguien revisa en persona de pies a cabeza a Eva María tenga la plena seguridad que no le encuentra nada de extraordinario en su estructura natural.
Es más, igual a la mayoría de sobresalientes atletas pinoleros, Dimas procede de una familia pobre y esforzada, que provine de un lugar alejado de la capital, exactamente un poblado rural llamado Chinameca.
Sin embargo, hay una diferencia entre ella y los atletas pinoleros. Dimas tiene un gobierno muy preocupado y a una sociedad civil que en su conjunto se ha unido para sacar adelante el deporte salvadoreño.
“Ahora yo gozo de una beca que consiste en dinero en efectivo. Cierto, no es mucho, pero cubro todas mis necesidades, por supuesto priorizando mis estudios universitarios”, revela.
A FONDO
¿Cuál ha sido la clave del desarrollo deportivo en El Salvador?
“La voluntad del Gobierno que desde la Presidencia de Alfredo Cristiani y Armando Calderón Sol volcó rotundamente la ayuda hacia el deporte”.
¿Y cómo era antes?
“Desolador. Cuando yo empecé primero en el atletismo mis padres cargaban con todos los gastos. Ellos pagaban hasta el fogueo cuando salíamos del país”.
¿Era verdaderamente duro?
“Tanto que los estadios estaban en ruinas y los atletas nos prestábamos los zapatos para poder competir”.
¿Cuándo se transformó la situación?
“Cuando el Gobierno y la empresa privada empezaron apoyar en grande a todos los deportes, después que solamente preferían al fútbol cuyos jugadores eran los únicos que ganaban. Todo comenzó a cambiar no rápidamente, sino poco a poco”.
¿Y cómo ocurrió?
“Una vez que cambió la mentalidad de las personas que dirigían el deporte. Hay que insistir en buscar el respaldo del Gobierno y de la empresa privada. La verdad es que las personas negativas no ayudan en nada”.
¿Cómo debe ser el tipo de pensamiento?
“Que la ayuda sea pareja, a todos los deportes. Debe ayudársele a los de conjunto e individuales que también son muy importantes. Eso en El Salvador lo hemos demostrado consiguiendo muchos éxitos”.
¿Quiénes se han involucrado en el desarrollo del deporte salvadoreño?
“La empresa privada de una forma rotunda y el Gobierno que lo ha hecho todo”.
¿Ahora qué tienen?
“De todo, ayuda económica, implemento deportivo, fogueo al exterior, becas de estudio y asesoría extranjera, entre otros beneficios”.
¿Cuál es el resultado de esa inversión?
“Que el atleta se siente estimulado para dar lo mejor en la competencia. Con esto uno se siente más comprometido para rendir al máximo con una gran voluntad”.
¿Cómo te miran aquí?
“Bueno así como me admiran a mí, así yo sigo admirando y respetando a María Lourdes Ruiz (Lula), por que en ella tienen a una gran atleta. Nicaragua por naturaleza tiene grandes deportistas?
¿Cuál sería tu recomendación?
“Que comiencen como empezó El Salvador poco a poco, montando eventos nacionales para así ir despertando el interés del Gobierno y la Empresa Privada”.