Salvador Pérez González
Hoy que la humanidad se prepara para celebrar la llegada del Año Nuevo 2003, los nicaragüenses bien podrían desear un feliz Año Nuevo 2003, sin niños indigentes en las calles, con menos toxicómanos y menos longevos abandonados por sus mismos familiares, para que la descomposición social sea cada vez menos sentida en los hogares y así podamos ser parte de un mundo mejor, en el que la injusticia social no exista de ninguna forma.
Un feliz Año Nuevo 2003 debería ser con trabajo suficiente para que no quede ningún nicaragüense sin comer 3 veces al día. Feliz Año Nuevo 2003, con una Nicaragua libre de ignorancia y con más cultura. Feliz Año Nuevo 2003 con mucho amor y paz en nuestros corazones. Feliz Año Nuevo 2003 es el deseos de este amigo y humilde servidor en la norteña ciudad de Matagalpa.