- Antichavistas hacen altares espontáneos donde murieron reclamantes la noche del viernes
- Ejército cierra filas para defender producción petrolera
AFP
CARACAS.-Altares colmados de flores, velas y estampas religiosas fueron levantados este sábado sobre charcos de sangre en la Plaza Altamira, bastión opositor al presidente venezolano Hugo Chávez, donde la noche del viernes un ataque a balazos contra una concentración antichavista dejó tres muertos y 29 heridos.
Arrodillada junto a uno de los altares improvisados, Maritza Robles, quien se dice guardiana de la plaza, coloca una rosa blanca sobre una bandera de Venezuela que cubre los rastros de sangre de una de las víctimas, un joven de 17 años. “Hugo Chávez ordenó esta masacre”, dice sollozando.
De luto, Maritza, de 45 años, permanecía ayer junto a cientos de opositores a Chávez que acudieron a la Plaza Altamira, enclavada en el sector este de la capital, para rendir homenaje a los muertos —que según versiones extraoficiales podrían ser cinco— y exigir la renuncia del Presidente.
“Yo estaba aquí anoche cuando empezaron las ráfagas, yo vi a una señora con un balazo en el pecho, salí corriendo y me protegí en una de las bancas del parque. Todo fue horrible, confuso… pero hoy estoy nuevamente aquí”, contó Nancy de Ramos, de 57 años, quien, como muchos allí, vestía de un negro riguroso.
Doña Nancy muestra a la AFP una de sus rodillas lastimadas, pero se detiene para unirse al coro de la plaza y gritar, levantando sus manos: “Queremos justicia”, “Ataque a inocentes, Chávez asesino”.
“Tengo 73 años y nunca había visto tanta división en Venezuela. Pedimos que Chávez se vaya, que renuncie porque queremos vivir en paz”, dijo otra mujer que, desconfiada ante la prensa, prefirió no dar su nombre.
Mientras decenas de personas desfilaban este sábado con flores multicolores frente a los altares improvisados, desde una tribuna, uno a uno, los 14 altos oficiales militares rebeldes que ocupan la Plaza Altamira desde el pasado 22 de octubre, hacían encendidos llamados a los antichavistas a no dejarse amedrentar.
“Chávez nos quiere llevar a una guerra civil. Ni un paso atrás”, gritaba desde un altoparlante el general Carlos Alfonso Martínez, quien junto a los otros generales y almirantes llamaron a la desobediencia civil y militar y declararon la Plaza de Altamira “territorio liberado”.
El general Felipe Rodríguez, en declaraciones a la AFP, acusó a los simpatizantes del presidente de los luctuosos sucesos de la Plaza Altamira, que fueron seguidos horas después por el incendio de un local del partido de Chávez, Movimiento V República (MVR), en el sector El Rosa, un kilómetro al oeste de esa plaza.
A pesar del estallido de la violencia, los opositores y seguidores de Chávez efectuarán sendas marchas este sábado, en el sexto día de una huelga general convocada por la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV), la gremial emppresarial Fedecámaras y la Coordinadora Democrática (CD, que reúnea los partidos opositores).
“Chávez es nocivo para Venezuela”, “Renuncia ya”, “Recta final a la libertad”, se lee en grandes pancartas que cuelgan cerca del obelisco, en el centro de la Plaza Altamira.
MILITARES DEFENDERÁN PETRÓLEO
Las Fuerzas Armadas venezolanas defenderán la industria petrolera, la más importante del país, que fue militarizada por el presidente Hugo Chávez en medio de un paro general que lleva seis días, informó el ministro de Defensa, José Luis Prieto.
-Asimismo, Prieto dijo que las filas castrenses están más “unidas que nunca”, a pesar de ataques que han recibido, en referencia al grupo de militares que se mantiene en “desobediencia” en la Plaza Altamira del este de Caracas, y que han llamado a levantarse contra Chávez.
-“La seguridad de nuestro país se ha visto afectada, y las Fuerzas Armadas en este sentido tienen trascendentes e importantes funciones que cumplir”, dijo Prieto, citando entre ellas, una de las más importantes, la “preservación de la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA), la cual administra la riqueza vital más importante, el petróleo, del cual dependemos ampliamente”.
LUTO
Vestidos de negro y guardando silencio, decenas de miles de opositores al presidente venezolano Hugo Chávez marcharon ayer, en el este de Caracas, contra el terror vivido la noche del viernes, cuando disparos en la Plaza Altamira tiñeron de sangre un paro nacional que cumplió su sexta jornada.