Ramiro González/Tomado de La Opinió[email protected]
Con la chispa de antaño y la fortaleza que lo llevó a los primeros planos, el nicaragüense Rosendo “Búfalo” Álvarez entrena con ganas para su defensa del cetro minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) ante el colombiano Beibis Mendoza, programada para el próximo 4 de enero en Washington DC, y confirmó que ya dejó atrás el incidente en que se vio envuelto.
La pelea Álvarez-Mendoza es parte de la función donde DeMarcus Corley expondrá el fajín superligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) ante el ex monarca de ese organismo, Randall Bailey
A sus 32 años de edad, Álvarez quien salió ileso de un accidente automovilístico el pasado mes de octubre en su país, indicó que eso quedó en el olvido, y que estaba muy concentrado para esta importante cita ante Mendoza, a quien ya enfrentó dos veces.
“La prensa de mi país es muy feliz escribiendo cosas que no son, como eso que dijeron que iba en estado de ebriedad durante el accidente, cuando el reporte de la Policía decía lo contrario”, indicó Álvarez durante un entrenamiento en la Brea Boxing Academy.
“En mi país hay un sector de la prensa que domina a los demás, y sinceramente le da por atacarme cada que pueden, pero como repito, eso ya quedó en el pasado y si ellos (la prensa) son felices haciendo eso, yo soy feliz peleando”, aseveró el pequeño gladiador.
En su última salida, Álvarez (31-2-1, 20 nocáuts) enfrentó al tailandés Pitchinoi Siriwat el 19 de enero de 2002 en Miami, y lo noqueó en el duodécimo asalto para retener por primera vez la corona de las 108 libras de la AMB, misma que capturó al superar por decisión dividida a Mendoza (29-1, 24 nocáuts) el 3 de marzo de 2001 en Las Vegas.
Mendoza, quien superó por descalificación a Álvarez en el séptimo asalto el 12 de agosto de 2000 en Las Vegas, llegará a esta tercera cita con un triunfo por decisión unánime sobre el filipino Manny Melchor, que se celebró el 12 de abril de 2002.
FINITO NO QUISO
Rosendo Álvarez consideró que Ricardo “Finito” López decidió no enfrentarlo porque quería retirarse en calidad de invicto.
“No niego que Ricardo fue uno de los mejores peleadores que dio México y acepto su calidad, así como reconozco que fue aconsejado que no me enfrentara, para retirarse invicto, pues sabía que en una tercera pelea lo hubiera noqueado’’, expuso Álvarez.
“Esa pelea (ante López) hubiera sido un clásico del boxeo en la categoría de las 108 libras, pero lamentablemente ya no se pudo concretar, y ni modo pues así es esto del boxeo’’, subrayó el pequeño pero bravo peleador nicaragüense, que arribó a Los Ángeles el pasado 12 de noviembre, y hasta el martes pesaba 128 libras, 20 libras por encima de la división minimosca.