- El doble homicidio, seguido de
suicidio, mantiene a los granadinos muy alarmados y consternados ante la gran tragedia que enluta a tres
familias campesinas - Los cuerpos de Gloria María y su amante Luis Alexander fueron
sepultados por separado, mientras el cadáver del autor del crimen no fue reclamado por nadie
Emilio ZambranaCORRESPONSAL/[email protected]
Los funerales de Gloria María Marín Rocha y del joven Luis Alexander Arcia Morales se llevaron a cabo ayer por separado en el cementerio general de la ciudad y en el pequeño camposanto de la comarca El Fortín, al norte de Granada. En tanto, el cuerpo sin vida del autor del crímen Eduardo Averruz, fue trasladado la mañana de ayer al Instituto de Medicina Legal de Managua en vista de que ninguna persona había reclamado su cadáver y por carecer de una morgue el hospital de esta ciudad.
Eduardo Averruz, el pasado lunes, primero, mató de varios machetazos a su esposa Gloria María y al amante de ésta, Luis Alexander Arcia, y luego se suicidó con una porción de Gramoxone.
En el lugar del crimen aún ayer se podían apreciar las manchas de sangre en los camarotes de la hacienda San José, en la comarca Los Malacos, al noroeste de Granada, propiedad de don Julio De Trinidad, hasta donde Averruz se dirigió para cumplir con su promesa.
Según Rubén Adolfo Rodríguez, testigo de los dos crímenes, Averruz se encontraba sumamente perturbado, y repetía a cada momento que “le enseñaría a Luis a ser hombre”.
La Policía de Granada, de acuerdo con sus averiguaciones, confirmó la versión de que Averruz dijo después de haber matado a la pareja, que también “acabaría con sus hijos”, lo que no llegó a realizar. “La Policía presume que mientras se dirigía hacia su casa se arrepintió y se suicidó con una dosis mortal de Gramoxone”, dijo a LA PRENSA la subcomisionada Martha Alemán.
Tanto en la humilde casa de Luis Alexander, en la comarca El Fortín, como en la casa de Gloria María, muy pocas personas y familiares se encontraban presentes. La ciudad de Granada amaneció consternada, pues como secuela negativa, además de los crímenes y el suicidio, quedan en la orfandad cuatro pequeños hijos de la señora Marín Rocha y Eduardo Averruz.
Homicidio atroz
La subcomisionada Martha Alemán dijo a LA PRENSA que la tipificación del delito es como homicidio atroz, y que la autopsia no determina que el autor haya ingerido licor.