Motivar al personal

José Leñero G. Con frecuencia encontramos gerentes que comprenden las ventajas de tener un personal motivado, pero no encuentran cómo lograrlo, ya que en muchas ocasiones su buena intención choca con una respuesta apática o, en otras, con el intento de éstos de abusar de la buena voluntad que les expresa. A estos gerentes les […]

José Leñero G.

Con frecuencia encontramos gerentes que comprenden las ventajas de tener un personal motivado, pero no encuentran cómo lograrlo, ya que en muchas ocasiones su buena intención choca con una respuesta apática o, en otras, con el intento de éstos de abusar de la buena voluntad que les expresa.

A estos gerentes les resulta difícil entender porqué ese personal que antes fue tratado con el añejo autocratismo, no responde con agrado a su nueva actitud respetuosa y amable, lo que les causa una pesada frustración.

Lo que ocurre es que esos gerentes no han tenido la oportunidad de estudiar que ese tipo de respuesta es la propia a un cambio de actitud radical de la gerencia que se hace sin una adecuada preparación del personal, lo que hace que para éstos sea sospechosa. De aquí que algunos responden con apatía que es su forma de expresar “no le creo” y que otros se aprovechen hipócritamente de la situación, confiados en que al gerente le durará poco su nueva pose.

Para los gerentes que han sufrido esta frustración, pero también para todos los que no han estudiado en detalle los fenómenos psicológicos que se despiertan en el personal por estos cambios en su actitud, les sería útil leer el librito de la psicóloga Valentina Leñero que el Grupo Editorial Tomo de México, acaba de publicar.

En efecto, Estrategias para motivar al personal, 2002, logra expresar en apenas 86 páginas, diez estrategias que son una feliz síntesis de los avances de la psicología laboral, especialmente de la forma de aplicar la Inteligencia Emocional, escritos en forma rigurosa en lo científico, a la vez que atrayente en su expresión.

Los títulos de estas estrategias dan una primera idea de lo profundo de su contenido:

1.- Escoja gente de calidad: No basta que el líder solucione los problemas, su gente debe ser capaz de implementarlos.

2.- Interésese por cada empleado en particular: Ellos, son diferentes entre sí y, también lo es su potencial.

3.- Analice y aplique la información que obtenga: Su éxito depende de que cada uno haga lo que hace muy bien y con libertad para hacerlo como resulte mejor.

4.- Propicie bienestar general en el trabajo: Atienda sus necesidades tanto físicas (ambiente de trabajo), como moral (valores).

5.- Confíe en su gente: Si desconfía de ellos, en verdad está desconfiando de su capacidad de dirigirlos y no logrará su compromiso.

6.- Haga de su grupo un club: El grupo da seguridad, armonía y enriquece. El medio es la comunicación que hace sentirse parte y facilita el entusiasmo.

7.- Sea un buen ejemplo: No pida a los demás lo que no quiere hacer. “No hay regimientos malos, hay comandantes malos”.

8.- Sepa demostrarles su aprecio: Sólo se repiten las conductas que se premian. Hay que premiar los resultados, no las acciones.

9.- El poder mágico de los favores: Facilitar el acceso a personas importantes y a recursos que necesitan, dentro de límites claros.

10.- Desarrolle a sus empleados profesional y personalmente: La educación da conocimientos, actitudes y habilidades.

* Consultor Internacional  

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