- Filis han adquirido nueva fisonomía
Edgard Rodríguez [email protected]
Después de un extenso historial de fracasos con sus agentes libres, los Filis de Filadelfia esperan haberse movido en la dirección correcta al atrapar al cañonero Jim Thome, extraído de los Indios de Cleveland, con el propósito de acabar con su incapacidad de destronar a los Bravos en el Este.
Thome, de 32 años y firmado por 87.5 millones por seis años, es la adquisición más celebrada de los Filis, desde la firma de Pete Rose después de la temporada de 1978. En aquella ocasión, Rose fue atrapado por 3.3 millones para cuatro años, y durante algunas semanas, fue el mejor pagado.
Sin embargo, hay diferencias sustantivas. Mientras en aquel momento Rose era un hiteador cuya mejor etapa había concluido, Thome es uno de los principales bateadores de poder del momento y su carrera está en plena madurez, aun cuando viene de militar durante 12 años con la tribu.
No obstante, en Filadelfia, aun cuando hayan realizado innumerables transacciones, es a Rose a quien recuerdan. Su alto voltaje ayudó a catalizar a un equipo que ganó su única Serie Mundial en 1980 sobre Kansas City, después de varios tropiezos sucesivos en series de postemporada.
Haber adquirido a Thome podría no significar necesariamente el campeonato, o mejor todavía, ganar la Serie Mundial para Filadelfia, aunque es natural que lo han traído con ese objetivo. Sin embargo, es evidente que a los Filis les faltan otras piezas para materializar sus pretensiones.
CANDELA PURA
Lo que está claro, sin embargo, es que con su arribo a la ciudad de la esperanza, han conformado uno de los mejores núcleos ofensivos de la Liga Nacional, y quizá hasta el mejor en su historia, pese a que resaltan nombres como Richie Ashburg, Mike Schmidt o Greg “El Toro” Luzinski.
Pero enfrentar uno tras otro a Thome (.304, 52 HR y 11 8CI), Pat Burrell (.282, 37 HR y 116 CI) y Bobby Abreu (.308, 20 HR y 85 CI) no será tarea fácil para ningún lanzador. Peor aún si tienen a Mike Lieberthal y David Bell, con Plácido Polanco y quizá Doug Glanville en el despegue.
Después de 12 temporadas con los Indios, Thome acumuló 334 jonrones, con 927 remolques y .287 de average. Ha sido tan consistente en su juego, que sólo en tres ocasiones ha estado en la lista de lesionados, y el año pasado perdió 6 juegos por dolores en la espalda. Eso es todo.
Sin embargo, Thome debe saber que para que su recuerdo sea consistente en Filadelfia, tendrá que empujar muy fuerte a los Filis, tal como lo hizo Rose en 1980, cuando atraparon el primero y único título en Serie Mundial. Así que la tarea no es tan fácil para Jim Thome.