Navas: Discriminación es peor que el Sida

Amalia Morales [email protected] El rechazo de la gente da más miedo que tener el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/Sida), según reconoce Sergio Navas, presidente de la Asociación Nicaragüense de personas que conviven con el virus, Asonvihsida. Navas explica que el miedo a los otros es tan grande que ha habido casos de portadores que se […]

Amalia Morales [email protected]

El rechazo de la gente da más miedo que tener el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/Sida), según reconoce Sergio Navas, presidente de la Asociación Nicaragüense de personas que conviven con el virus, Asonvihsida.

Navas explica que el miedo a los otros es tan grande que ha habido casos de portadores que se han suicidado por temor a enfrentar su condición de portadores ante sus familiares.

Superar ese miedo, asumirlo y conocer sus derechos como portador del VIH, contemplados en la Ley 238, es uno de los trabajos de la asociación que aglutina a unas 30 personas que conviven con el virus.

Navas dice que la asociación ha hecho gestiones para que sus miembros reciban atención médica y psicológica. Es así que una vez al mes pasan consulta con un infectólogo y una psicóloga que los atienden gratuitamente.

Cuando los asociados requieren algún medicamento, la asociación canaliza medicamentos con otras organizaciones como Médicos Sin Fronteras. Además mantienen coordinaciones con el Ministerio de Salud (Minsa), para garantizar acceso a la atención hospitalaria.

Respecto a la atención que les brinda el Minsa, Navas asegura que todavía no es la deseada, pero ha habido cambios en los últimos años. “Por lo menos si ahora uno va a un centro de salud y dice que es portador, lo refieren al hospital”, señala Navas.

Hace algún tiempo ese trato era imposible. Navas recuerda que a las personas en su fase de Sida eran aislados “en el famoso cuarto 401” y las enfermeras que los atendían entraban vestidas con “bolsas plásticas desde los pies a la cabeza”. Hoy el trato es otro. Los enfermos de Sida no se aíslan, a menos que esté en riesgo su vida.

ASUMIRSE ES CLAVE

Navas asegura que para los portadores del VIH es clave asumirse ante los demás y sobre todo ante sus familiares como tal, sin embargo, ese es un proceso muy lento que no ocurre de la noche a la mañana. Entre los miembros de la asociación son muy pocos los que han contado en su caso su condición de positivos.

En su caso, dice que se lo contó a sus familiares hace unos nueve años, cuando sufrió una recaída por una infección en el estómago, porque “las personas portadoras tenemos derecho a enfermarnos”, afirmó.

Entre sus parientes hubo contradicciones que todavía hoy persisten, sin embargo, para él fue clave enterarlos de su condición. Navas es portador del VIH desde hace 14 años. Asegura que la enfermedad lo ha hecho cambiar varios hábitos en su vida. Ahora lleva una vida tan ordenada que piensa que morirá de “cualquier cosa, pero no de Sida”.

CUALQUIERA PUEDE SER AFECTADO

En Nicaragua se ha notificado hasta la fecha, de 957 personas con VIH/Sida. Y por cada portador se estima que hay entre ocho y diez que no lo saben. “La enfermedad puede afectar a cualquiera, todos estamos expuestos”, afirma Sergio Navas.

Es por eso que los miembros de Asonvihsida además de recibir ayuda trabajan voluntariamente como promotores de la Ley 238 y los mecanismos y formas de prevenir la enfermedad.  

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