- Comerciantes se ven obligados a retirar su mercadería en el tiempo estipulado
María Antonia López M. [email protected]
La realización de subastas de mercadería en abandono, o castigada por haber entrado de forma ilegal al país, tiene como efecto positivo, por un lado, la recuperación de impuestos de introducción y por otro disponer de más espacio en las bodegas.
Rudy Gutiérrez, subdirector de servicios aduaneros, explicó que el 14 de diciembre se realizará la última subasta pública del año, para completar 16 efectuadas durante todo el año.
La intención de la aduana en el próximo período es realizar al menos dos cada mes, para continuar con el proceso de descongestionamiento de las bodegas propias de la aduana, y de los almacenes del Estado, ya que mucha mercadería declarada en abandono, vencido el plazo, se convierte en propiedad nacional, y, por ende, se ven obligados a conservarla hasta que se pueden deshacer de ella mediante el mecanismo de venta directa.
Según Gutiérrez, con las subastas de este año están liberando las bodegas de mercancía que estaba depositada desde 1996, y para evitar que mucha de ésta se pierda, sobre todo medicinas y medicamentos, se hace necesario agilizar el proceso de venta.
Solamente del proceso de subasta al martillo se han logrado recuperar unos 2 millones de córdobas en impuestos. Cifra que podría ser superior si se dan a la tarea de aumentar la cantidad de ventas públicas.
Añadió que la programación continua de subastas, también está poniendo en alerta a los comerciantes que tenían acostumbrado usar las bodegas como un almacén para sus mercaderías y no se preocupaban por retirarlas. Ya que según la ley solamente se admiten diez días para cumplir el proceso de entrega, de no ser así, la misma se declara en abandono.
En la subasta número 15 realizada este fin de semana, se logró vender al martillo unos 117 lotes que contenían pacas de ropa usada, zapatos, artículos para el hogar y objetos varios, así como una cantidad de vehículos.
Solamente de esta actividad —en la que participaron 29 postores que debieron entregar un depósito de siete mil córdobas para tener derecho a la compra— se esperaba recaudar un millón 900 mil córdobas.
De igual manera, estos postores, están obligados a pagar el valor del lote adquirido inmediatamente que termina la subasta. De no adquirir nada, el valor de la fianza inicial se les retorna posterior a la conclusión de la actividad.