- No vive distinto a otras viejas glorias, pero ríe
Wilder Pérez R. [email protected]
Antonio “El Zurdo” Herradora. Con antecedentes de vencer a Cuba y ser héroe de 1972, el nombre remite a un pelotero de más de seis pies de estatura, sólido y de manos con dedos tan largos como para hacer curvear la bola en una parábola que hoy es mítica. Pero al verlo, su figura es tan adversa, que casi pasa inadvertido.
A sus 57 años de edad, con una estatura que apenas pasa los cinco pies, canoso y pícaro, y sin empleo, en entrevista con LA PRENSA, Herradora retrocede 30 años atrás, cuando se convirtió en parte la generación más gloriosa que ha tenido el béisbol nacional, no sin revelar algunos secretos.
¿Qué sentimientos regresan 30 años después de aquel Mundial?
Como dice la canción: no más los recuerdos quedan. Sé todos los recuerdos de eso, pero ideay, qué vamos a hacer, por allá las autoridades de Managua y yo en un pueblito remoto aquí, me tienen abandonado, tirado…
¿Y qué significó eso para usted?
Eso fue una cosa sensacional haberle ganado a ese equipo tan poderoso como era Cuba en 1971 y ser parte de la selección de 1972. Ese equipo (Cuba) ha sido lo mejor del mundo en amateur, y esa fue una suerte haberle ganado si vos querés, aunque yo pienso que tampoco es suerte porque yo me le enfrenté tres veces a Cuba, una vez perdí 1-0 en La Habana que es como haberle ganado, en Roma, quedamos empatados en seis y después les vine a ganar en Dominicana, para mí que eso ya no es una casualidad.
¿Cuál fue su mejor momento?
En un Mundial todos los momentos son mejores, son buenos, hay que ver que uno representa a su país, desde el momento que lo llevan ahí es porque uno tiene que cumplir allí, como dicen, llevar aquello (pone las manos como si está cargando una pelota… o dos) para fajarse con el equipo que le den.
¿Y en aquel equipo todos fueron héroes o sólo algunos?
Yo creo que todos ahí porque todos nos fajamos, todos dimos la cara por Nicaragua. Así creo yo que todos fuimos héroes.
¿Dicen que usted tenía la mejor curva de la época?
Eso yo no lo puedo decir. Lo que sí puedo decir es que yo tenía coraje para jugar.
¿Y el resto tenía coraje o fue a puro talento?
Por decirlo así… Julio Juárez era bastante nervioso, (Antonio) Chévez nerviosismo, el muchacho que llegó a Grandes Ligas, Denis, era nervioso, si no se tiraba un bate así 38 (estira los brazos y supuestamente se refiere a una tila) no pitcheaba.
¿Cómo valora su actuación en especial?
Para mí fue especial haber sido parte del equipo que le gana a un monstruo como Cuba, que era un equipo bigleaguer comparado con nosotros, que éramos una cenicienta.
¿Es cierto que la base por bolas a EE.UU. con casa llena fue por problemas de viáticos?
Sí, yo tenía problemas, ahí respondo por mí mismo, pero yo creo que todos teníamos problemas con los viáticos porque Carlos García nos debía tres meses de viáticos y no quería pagar.
Me metieron en relevo supuestamente a que me virara a primera, pero resulta que el juez juelagran… con perdón de ustedes, que hablaba inglés, le dijo al gringo que se pegara a la almohadilla, me viré tres veces ahí pero estaba pegado el hombre, no tuve más remedio que irme para home, no había calentado bien y di base por bolas.
¿La base por bolas no fue por represalia del problema económico?
Posiblemente, posiblemente, vos sabés que uno con problemas no está consciente de lo que está haciendo, mi gente estaba con problemas. A la vista está que el día del terremoto (Carlos García) dijo que esa plata (350 mil dólares) se había perdido.
¿Pero por qué posiblemente?
Porque yo ya iba con ese problema de mi gente, que no tenía y mi gente me estaba pidiendo.
¿Valió la pena?
Claro, valió la pena. Amenacé de no jugar. Al final me los dio (los viáticos).
¿Qué fue de su vida después de aquel mundial?
Seguí jugando pelota un año más, después tuve un accidente que me operaron y tuve que retirarme. Iba con la selección para Venezuela, me asaltaron y me metieron dos puñaladas (en el estómago).
¿Y qué hace ahora?
Salgo a pescar.
¿De eso vive?
No, no, no, no, no, es para divertirme, estuve trabajando pero torcidamente también me asaltaron, se me llevaron todos los billetitos. Me dejaron endeudado, palmado y sin pegue.
¿De qué vive?
Estoy como el gitano, del si tú te dejas. Ahí estoy fiando, le prestó al uno, le presto al otro para pagarle al otro y así voy.
¿Cómo le gustaría ser recordado?
En todo aspecto, claro que sería bueno en aquello también (estira ambas manos y frota sus dedos pulgares e índices) porque uno está jodido en esta situación, que a veces ni come uno.