Marisela del Carmen Mejía, de 11 años, es una de las niñas internadas en el hospital Fernando Vélez Paiz, tras sufrir quemaduras por accidente casero. (LA PRENSA/O.Miranda)

Le cae cazuela de frijoles hirviendo

La niña cuidaba a sus hermanitos cuando sucedió el lamentable accidente Elízabeth Romero [email protected] Desde hace seis meses la familia de María Elena Mejía, de 29 años, ha sido tocada por la tragedia. Su marido fue asesinado a machetazos por dos supuestos delincuentes que le esperaron en uno de los desolados caminos en la comunidad […]

  • La niña cuidaba a sus hermanitos cuando sucedió el lamentable accidente

Elízabeth Romero [email protected]

Desde hace seis meses la familia de María Elena Mejía, de 29 años, ha sido tocada por la tragedia. Su marido fue asesinado a machetazos por dos supuestos delincuentes que le esperaron en uno de los desolados caminos en la comunidad El Corozo, en Matagalpa.

“Hace seis meses murió mi marido, unos maleantes lo esperaron en el camino y le pegaron dos machetazos, uno de los filazos se lo dieron en la cabeza, se lo pasaron de viaje y otro en una pierna”, relató rápidamente la mujer marcada por la tragedia.

Como resultado de esa tragedia, la mujer ha tenido que realizar las labores del campo que antes desarrollaba su cónyuge Ricardo Castro, por lo que a su vez se ve obligada a delegar en su hija, de apenas 11 años, las obligaciones domésticas.

Esta situación trajo como consecuencia otra tragedia: la niña sufrió quemaduras en parte de su cuerpo después que una cazuela con frijoles calientes le cayó encima, cuando intentó agarrarla para darle de comer a sus tres hermanitos de seis, cinco y cuatro años.

La madre dijo que debido a la pobreza en que se encuentran ni siquiera puede enviar a sus hijos a la escuela.

Actualmente Mejía permanece al lado de la cama de la pequeña Marisela del Carmen Mejía, quien en su afán por darle de comer a sus hermanitos, sus pies se enredaron con algún objeto que no precisó y cayó al suelo, provocando que la cazuela de frijoles hirvientes le cayera encima y le provocará las quemaduras que la mantienen postrada.

Mejía dijo, que cuando regresó del campo donde trabaja la tierra para cosechar el maíz y los frijoles del alimento diario de sus hijos, se encontró con su hija llorando a causa de las quemaduras.

Pero debido a la lejanía fue hasta el siguiente día que pudo sacarla a Matiguás, de donde la remitieron a Matagalpa y luego a Managua.

Pero en total la mujer lleva 23 días en Managua, mientras desconoce que pasó con sus otros hijos, puesto que cuando viajó consiguió que una persona se los cuidara por tres días sin saber que ese tiempo se alargaría tanto.

El doctor Julio César Flores, director del hospital Fernando Vélez Paiz, donde se encuentra recluida la niña, indicó que este tipo de casos son los que comúnmente ingresan cada día en ese centro asistencial.  

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