Luis Alemán [email protected]
El inocente juego de tres niños provocó una tragedia que hará a la familia Reyes Lazo, pasar una Navidad realmente trágica porque no tendrán una vivienda para protegerse del frío navideño.
Los niños estaban jugando sobre una cama, con una caja de fósforos, cuando de pronto el colchón tomó fuego, las llamas alcanzaron un arbolito de Navidad y en cuestión de minutos la vivienda entera estaba en llamas.
En la casa, ubicada del Centro de Desarrollo Infantil Sol de Libertad, en Las Américas Uno, dos andenes al lago y 25 varas abajo, se encontraban a la hora del siniestro doña Amanda Reyes Lazo y cinco niños, dos de los cuales se encontraban estudiando, mientras tres pequeños con edades entre los 2 y 6 años, estaban jugando sobre una cama, en uno de los cuartos de la casa.
Los niños jugaban con fósforos y, al parecer, uno de los cerillos encendidos cayó sobre la cama, la que tomó fuego casi de inmediato; los pequeños al ver las llamas buscaron la salida, lo mismo hicieron los otros dos mayorcitos que tomaron sus libros y abandonaron la casa.
Doña Amanda, en medio de las llamas penetró en la casa, creyendo que dentro de ella se encontraban los niños, pero el calor la hizo abandonar su intento. Mientras miraba con desconsuelo cómo la casa era devorada totalmente por las llamas.
Erick Danilo Reyes, sobrino de doña Amanda, detalló que el incendio comenzó cerca de las 5:45 pm, y a las 6:00 pm, la casa entera y todas las pertenencias que en ella habían, estaban en cenizas.
“No tenemos ni un centavo para comenzar la reconstrucción de la casa” comentó doña Amanda, quien agradeció a varios vecinos que la misma noche del siniestro, les llevaron sillas, láminas de zinc, ropa y hasta una puerta.
“Ahorita dependemos de la ayuda de personas de buena voluntad y de las instituciones y organismos que deseen contribuir con nosotros”, comento Erick Danilo quien junto a varios vecinos se dio a la tarea de limpiar el terreno de los escombros.