- Enfriamiento del tema migratorio y diferencias sobre Irak distanciaron a los vecinos. Bush: “Fox es mi amigo”
EFE
MÉXICO.- Los presidentes de Estados Unidos y México, George W. Bush y Vicente Fox, respectivamente, minimizaron el martes sus diferencias y coincidieron en la necesidad de impulsar las negociaciones migratorias.
Los mandatarios pronunciaron sendos discursos durante la XIX Reunión de la Comisión Binacional México-EEUU, que empezó el lunes y concluyó ayer en la capital mexicana.
La reunión estuvo encabezada por el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, y el canciller mexicano, Jorge Castañeda, y tuvo el objetivo de analizar los principales temas de la agenda bilateral: migración, seguridad fronteriza, intercambios comerciales, agricultura, uso del agua, educación y combate al narcotráfico.
Fox y Bush, quien envió un mensaje grabado, aprovecharon para minimizar las discrepancias entre ambos países en materia de política exterior y reiterar su deseo de avanzar en las negociaciones migratorias.
Este último asunto es primordial para México que quedó relegado a un segundo plano tras los atentados del 11 de septiembre.
Fox, quien exigió un trato justo para los inmigrantes mexicanos, también expresó su preocupación sobre los efectos que los subsidios agrícolas estadounidenses tendrán en el campo de México a partir de 2003.
Ese año entrará en vigor la liberalización de los intercambios agropecuarios contemplada en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
En un claro intento por acallar los rumores sobre un enfriamiento en las relaciones bilaterales a causa de las diferencias sobre el conflicto en Irak surgidas en el Consejo de Seguridad de la ONU, Bush afirmó que “México es un aliado apreciado en la guerra contra el terror”.
“El presidente Fox ha aumentado la seguridad en la frontera y trabajado con la ONU para aprobar resoluciones firmes contra el terrorismo. El presidente Fox comprende que los terroristas odian nuestra libertad, amenazan nuestro modo de vida y deben ser derrotados”, manifestó.
Bush, que calificó a Fox de “amigo” y aseguró que la relación con México es la más importante para EE.UU., pidió a su homólogo “paciencia” para agilizar los intercambios comerciales en la frontera, obstaculizados por las medidas antiterroristas.
Además, reconoció que los inmigrantes mexicanos “hacen muchas contribuciones a EE.UU.” y se manifestó a favor de que sean tratados “con respeto y dignidad”.
Fox, por su parte, fue más enfático en materia migratoria y subrayó que es necesario emprender las negociaciones de alto nivel cuanto antes.
Asimismo, pidió a EE.UU. que distinga entre los inmigrantes que van a ese país a trabajar y los terroristas.