Mientras un guía turístico cuenta la historia del café, el visitante observará el ambiente rojiverde y aromático de las plantaciones cafetaleras. Un escenario perfecto para disfrutar de la naturaleza, sin embargo la idea no gusta a muchos, pese a que el café enfrenta una de sus peores crisis.

Nicaragua no aprovecha sus paseos de café

Café como opción turística es un negocio de diversificación que requiere mucha inversión con beneficios a largo plazo, pero que pueden significar una alternativa a la crisis que afecta al rubro El tipo de plantaciones de café bajo sombra representa un potencial atractivo para el turista que le gusta mantener la armonía y conservación con […]

  • Café como opción turística es un negocio de diversificación que requiere mucha inversión con beneficios a largo plazo, pero que pueden significar una alternativa a la crisis que afecta al rubro
  • El tipo de plantaciones de café bajo sombra representa un potencial atractivo para el turista que le gusta mantener la armonía y conservación con el medio ambiente

Gabriel Sánchez Campbell [email protected]

No era la típica diversificación de la que tanto habían escuchado. Esto era turismo puro hecho realidad a través de un producto: El café, el mismo cultivo al que ellos habían dedicado sus vidas y por el que nunca pensaron pagar por ver.

La experiencia cambió la visión empresarial de Jean Marcos Palazio y su hermano Alejandro, dueños de la hacienda Cutirre, quienes estuvieron en Costa Rica y descubrieron un “coffee tour” (gira o recorrido cafetalero), alternado con otras actividades de diversión.

Aunque pensaron que tenían poco que invertir en su propiedad porque contaban con la infraestructura, el establecimiento de Mombo Tour la, empresa que ahora administra la inversión turística a largo plazo de esa familia, fue todo un desafío, según cuenta Erick Bonilla, gerente general.

Para esto invertieron más de 300 mil dólares, sólo en el establecimiento del “canopy tours”, el ecoturismo, el paseo de aves, las cabalgatas y remodelación de la hacienda para hacer más atractiva la propiedad, adicional a la inversión que requerían para cosechar sus cultivos de café, pero establecieron su propio viaje de turismo e incursionaron en la nueva onda llamada: La ruta del café.

Sin embargo, para hacerlo tuvieron que enfrentarse con una serie de problemas de los cuales hoy no son ajenos ni ellos, ni los miles de pequeños, medianos y grandes productores de café de Nicaragua.

Cuando se anunció la creación de una “Ruta del café” para sacar a este sector de la crisis en la que estaba sumergida, se planteó la necesidad de identificar dónde establecerla, pero desde esa fecha a la actualidad existe una incógnita: ¿Existe en Nicaragua una ruta de café definida?

<LAS RUTAS ESTABLECIDAS

Este año el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) anunció el desarrollo de un plan para establecer una “Ruta del café”, en coordinación con algunas autoridades públicas y privadas, aunque hasta hoy sólo han logrado identificar cuáles son las fincas que en un futuro podrían dedicarse a esta actividad. Todas ellas ubicadas en el Norte del país, en los departamentos de Jinotega y Matagalpa, principalmente.

Aunque hace tres años la Cámara Nicaragüense de Turismo Micro, Pequeño y Mediano, (Cantur), según su presidente Juan Ivan Bugna, contempló un plan que debía contener los puntos necesarios para desarrollar la ruta porque cree que el turismo no es un apoyo para el café, sino más bien el café como tal es un atractivo turístico. El estudio de esta ruta inició también en el Norte del país.

Y lograron lugares como la finca La Esperanza Verde, en Jinotega, para incluirla en el tour, aunque éste no sólo era de café, lo alternan con un recorrido de tabaco, visitas a las reservas biológicas de la zona norte, viajes en canoas por el Lago de Apanás, almuerzos en los principales restaurantes y un extenso recorrido histórico cultural por las ciudades de Jinotega y Matagalpa.

Además identificaron otra ruta más, en el sur, la cual incluye la visita a la finca Los Padrinos en Diriamba, un paseo por la reserva biológica El Chocoyero, almuerzos típicos en la ciudad y otras cosas.

Pero para ofrecerla se consideró cambiar algunas estructuras y condiciones de las fincas, para lo cual necesitó la colaboración de las alcaldías de las regiones involucradas, la organización de la cámara que dirige, el apoyo de Intur y el del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Iniciaron un plan de consulta en el que se convocó a las universidades, a los dueños de las fincas, proveedores de servicios, a los historiadores y a los transportistas para que se dieran cuenta de la oportunidad que se tienen al poder explotar sus producciones de café para atraer el turismo.

Según Bugna, se hizo un reconocimiento de los atractivos culturales e históricos de cada región, de forma que tanto las organizaciones gremiales, gubernamentales, empresariales e instituciones como la Iglesia se sumara a esta labor. Así lograron elaborar el plan donde identificaron que lo más importante de todo es resguardar la seguridad del cliente.

“Además se logró un inventario de las carreteras y caminos con los que contaban para la penetración, un inventario de los atractivos turísticos de cada finca y la infraestructura turística en general y nos dimos cuenta de las carencias que se tenían en cada finca, pero para eso desarrollamos un plan en el que pretendíamos integrar todas las riquezas de la zona, por eso convocamos a todo el mundo”, explicó.

La identificación de las zonas les permitió determinar que todas estas regiones tienen un gran potencial para el desarrollo económico a través de una “Ruta del Café”, pero sólo integrando un conglomerado se podría optimizar.

PROBLEMAS DE INFRAESTRUCTURA

Sin embargo, Bugna considera que a estos lugares les faltan algunas condiciones mínimas para operar con mejor calidad, además de una actitud mucho más beligerante por parte de las autoridades competentes.

“Sabemos además que otro de los principales problemas que hemos encontrado es que tampoco hay condiciones mínimas para que el turista tenga acceso a los servicios básicos y de calidad que necesita como agua, luz y teléfono, ya que ellos siempre quieren estar comunicados. Además del estado de las carreteras, entre otras cosas”, expresó Bugna.

Esas son, entre otras, algunas de las razones que Eduardo Román, coordinador del Departamento de Desarrollo de Rutas Turísticas del Intur, ha encontrado en las zonas donde desarrollan la estrategia.

“Hemos encontrado que en la mayoría de las fincas no hay condiciones mínimas para atender a un turista exigente. En otras sí, pero son muy pocas. Por ejemplo en las fincas donde se quiere establecer el servicio no saben lo que es atención al cliente, sólo hay letrinas, no hay agua potable y menos teléfonos para que se comuniquen. Ni hablar del acceso a la luz”, expresó Román.

Cree que hay un potencial turístico para esas zonas, pero es desaprovechado porque al sistema en general hay que cambiarlo poco a poco, desde la cultura, la educación y la infraestructura de los lugares.

Sin embargo, la ruta estudiada en este año por el Intur, en la zona norte no se ha desarrollado una ruta completa, sino hasta el próximo año, contrario al sur del país.

EL SUR MÁS DESARROLLADO

En una visita hecha por LA PRENSA en algunas de las localidades de Granada y Carazo, se nota que existen rutas de café plenamente identificadas y de las cuales empresas turísticas dependen de esta actividad. La mayoría son dirigidas por tour operadores locales.

“El establecer una finca como un lugar para el destino turístico es sumamente rentable a largo plazo. Al principio se necesita mucha inversión y promoción, pero poco a poco se va logrando tener un posicionamiento. Además efectivamente se le puede dar un valor agregado al producto y se promueve la imagen del país y conciencia de lo que se hace”, explicó Erick Bonilla, gerente general de Mombo Tour.

Por su parte Nini de Lacayo, encargada de la hacienda La Moca, en Carazo sostiene que establecer una finca como un destino turístico requiere siempre de mucha inversión, pero hay que incluir en el trayecto otras actividades que a los turistas les gusta ver, como un recorrido ecológico, un mirador de pájaros, cabalgata y otras cosas.

“Creo que a nuestra finca le ha servido mucho ofrecer a los turistas el show de caballos. Nosotros tenemos siete años haciéndolo y los turistas ahora piden que los traigan aquí, pero no hemos ni invertido ningún centavo en publicidad ni en nada, pero considero que la especialización y el ofrecimiento de alternativas al turista le gusta”, explicó la señora de Lacayo.

VENTAJAS DEL PACÍFICO

Por su parte Miguel Romero, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), dijo que la posición estratégica del pacífico permite la mezcla de conceptos como el del ecoturismo, playa y sol; turismo histórico y cultural porque los volcanes, las playas y centros históricos como León y Granada están cercas y además el acceso fácil.

Sostiene que el desarrollo de una Ruta del Café en el país abriría las puertas al turismo, pero se tiene que trabajar mucho porque además hay que cambiar la forma que el mismo turista es recibido en un establecimiento comercial, hay que mejorar el acceso a los lugares, invertir más en infraestructura y prestar los servicios básicos que el extranjero o un cliente en general requiere.

¿QUÉ ES UN COFFE TOURS?

El coffee tours es un paseo turístico en el que principalmente se ofrece al turista la oportunidad de conocer cómo se hace el café en una finca y se alterna con actividades en las que puede entrar en contacto con la naturaleza.

Una vez en la hacienda, el turista es trasladado a las plantaciones de café donde un guía turístico explica que el café, de acuerdo a los registros históricos, fue descubierto en Etiopía, y aceptado como bebida social en Arabia y Persia en el siglo XIV y después de largos años a través de la Iglesia Católica su consumo se masificó en Europa, hasta que en 1736 fue traído a Puerto Rico y en el siglo XVIII fue introducido en Nicaragua y plantado en Carazo.

Posteriormente se enseña al turista a cortar café y se inserta en el proceso de corte, si está en temporada. Luego se le dice de la cantidad que cortó cuánto dinero vale eso si fuera un trabajador.

Luego trasladan el café al beneficio para conocer cómo es que se procesa. Se muestra como se pela, se seca y se tuesta, para después disfrutar de una taza de la bebida dentro de la hacienda.

En medio de este recorrido el turista entra en contacto con la naturaleza, puede ver la flora y fauna, cabalgatas y del en boga “canopy”, que consiste en suspenderse en una cuerda atada de un árbol a otro y bajar por medio del desnivel y el peso del cuerpo a una altura de más de 10 metros sobre el suelo.

El Coffee Tour tarda unos 45 minutos y por eso es la importancia de alternarlo con otras actividades. Por lo general una vez concluido los turistas pueden disfrutar de las vistas panorámicas y naturaleza de los lugares.

VER TAMBIÉN:

Muchos tropiezos para hacer del café una fuente turística

“Ruta del Café” divide opinión de los productores

Las exigencias del mercado del café “turístico”  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí