- Cuando la liposucción fue dada a conocer, muchas mujeres acudieron a ella como la solución mágica para lucir una bella figura, pero ningún procedimiento quirúrgico debe tomarse a la ligera. Conoce el proceso y los cuidados que se deben seguir desde antes de ponerse en manos de un cirujano
Todas hemos soñado con tener un cuerpazo de revista. En respuesta a esos deseos, en Nicaragua la
liposucción ha adquirido po-
pularidad y gran demanda.
Igual que un escultor con la madera o la piedra, un cirujano puede esculpir el cuerpo poco a poco hasta obtener la figura soñada, a través de un proceso bastante sencillo y sin mayores riesgos: la liposucción.
“Es la operación que más se hace”, afirma el cirujano plástico reconstructivo, Rommel Mendieta.
El doctor Arturo Gómez Castillo, cirujano plástico, explica que consiste en una aspiración y remodelación de la grasa alrededor del cuerpo para mejorar y embellecer la figura.
Mendieta, la define como una operación con la que “a través de incisiones muy pequeñas se pueden remover cantidades grandes de grasa resistente a la dieta o ejercicios”.
Agregó que aunque “no es para perder peso”, con la liposucción se delinea la silueta. Se pueden experimentar cambios dramáticos y beneficiosos logros psíquicos, ya que los pacientes alcanzan un nivel alto de autoestima, aseveró.
Esta operación puede aplicarse en abdomen, caderas, glúteos, muslos, rodillas, cuello, papada y mejillas, entre otras partes del cuerpo.
¿Quiénes pueden realizársela?
Para someterse a la cirugía, el paciente debe realizarse una valoración exhaustiva en la cual los exámenes dependerán de la edad, características físicas y de salud, dijo Mendieta
Incluyen una serie de exámenes de sangre, para evaluar el recuento sanguíneo, pruebas de diabetes y coagulación, así como una valoración cardiopulmonar preoperatorio.
La operación se realiza solamente en los pacientes que cumplen los requisitos ya que a algunos no se les puede hacer, “pacientes con diabetes descompensadas o pacientes cardiópatas”, ejemplificó.
Entre la piel y el músculo hay una capa de grasa cuyo grosor ideal en un adulto es de un centímetro, pero por muchas razones esta capa puede llegar a medir cinco o más centímetros, explicó Mendieta. Es esta grasa que está de más la que se remueve mediante la liposucción.
Se trata de un procedimiento sencillo, dijo el doctor Gómez Castillo. Se administra el suero para remover toda la grasa que se va a sacar —este suero se aplica en la zona a tratar e incluye anestesia—, luego se hace una incisión no mayor a un centímetro en la piel, se insertan las cánulas y se procede a extraer la grasa, explicó Gómez.
Por su parte, Mendieta aseguró que no hay ningún riesgo de que luego la piel quede flácida porque en el lugar en donde estaba la grasa extraída, se produce un proceso de cicatrización. El cuerpo produce un pegamento para que la piel se vuelva a pegar a la nueva forma de éste, explicó.
Para ayudar a que la piel se pegue de la mejor manera, el paciente debe utilizar una faja elástica fuerte, la que se usa como un molde durante el tiempo que se acomodan los tejidos, proceso que dura unas cuantas semanas. Sin embargo, “la recuperación es rápida, en tres o cuatro días, el paciente puede regresar a trabajar”, dijo Mendieta
Recomendaciones
Entre las recomendaciones que las pacientes deben tomar después de realizarse la liposucción está el uso de faja por unas seis semanas, y masajes para ayudar que el proceso de desinflamación sea más pronto.
Quienes se han sometido a una liposucción deben cambiar los hábitos alimenticios. “Deberá eliminar los alimentos grasos y los azúcares, como gaseosas y dulces, ingerir mucho líquido, comer frutas y verduras”, precisó Gómez Castillo.
También se aconseja un poco de actividad física como caminatas, bicicleta, natación, aeróbicos o cualquier otro ejercicio.
Si la paciente sigue las recomendaciones al pie de la letra, los resultados pueden ser permanentes, pero si no lo hace, podría ganar peso. Sin embargo, “ya nunca será igual”, probablemente las libritas ganadas se distribuirán uniformemente y no en zonas localizadas.
“Las células de grasa que se sacan ya nunca se reponen. Muchas de las células grasas que se sacan son sustituidas por tejido cicatrizal que ya no tiene capacidad para acumular grasa”, afirma el cirujano plástico reconstructivo, Rommel Mendieta.
Cuidado
Si le interesa este tipo de cirugía entérese que aunque se trata de una operación sin mayores complicaciones, al ponerse en manos inexpertas puede arriesgar hasta la vida.
El cirujano Rommel Mendieta indica que la operación debe ser realizada por un cirujano plástico reconstructivo, con entrenamiento en liposucción y las instalaciones e instrumentos adecuados.
La doctora Espinosa aconseja entrevistarse con el cirujano, hacerle todas las preguntas pertinentes, estar claro de lo que se le ofrece y buscar una segunda opinión.
Recomienda no caer en abusos. “Algunas veces se quieren hacer dos procedimientos a la vez, mejorar algún aspecto en su cara y a la vez hacerse una liposucción, eso aumenta las horas quirúrgicas, las horas anestésicas y conlleva a una complicación”, ejemplificó.
Advierte que pueden haber complicaciones cuando se saca más grasa de lo establecido. “La cantidad de grasa que se puede succionar depende del peso y la talla de la paciente, por eso debe ser previamente valorada”, explicó.
El paciente tiene derecho a que se le explique todo el proceso, riesgos y cuidados a tomar, desde la primera consulta.
Quienes se hacen la liposucción
La liposucción es una cirugía con gran demanda en Nicaragua. El doctor Mendieta afirma realizar entre tres y cuatro liposucciones a la semana, mientras que la cirujana plástica, Ligia Espinosa indicó que el 40 por ciento de las intervenciones que se realizan en el hospital, corresponden a liposucción.
Mendieta indicó que el precio de la operación está entre mil y mil quinientos dólares dependiendo del caso. Espinosa coincide en que el costo depende de cada caso específico y calcula que una liposucción sola anda por los 1,500 dólares.
Sin embargo, no es una cirugía exclusiva de gente con plata, ya que se la practican personas de todos los estratos, afirmó.
Espinosa explica que “eso no depende del estrato social ni de la facilidad económica, sino de una decisión en la vida, si quiere o no hacérselo… Se la hace gente de todos los estratos, se trazan una meta de mejorar su aspecto físico, reúnen la plata y se hacen la cirugía”, aseguró.
Indicó que las personas que se realizan esta cirugía están entre los 20 y 40 años, de contextura mediana —ni muy delgada, ni muy obesa— y cerca del peso ideal.
La liposucción se hace generalmente en pacientes jóvenes y saludables, las personas obesas no son buenas candidatas para someterse a la misma. “No es recomendable, es preferible que primero baje de peso”, dijo.
De manera que si su deseo es bajar de peso, debe saber que la solución no está en la liposucción porque ésta es para moldear el contorno corporal y no para bajar de peso.
Tampoco se le puede practicar a pacientes con mucha edad, diabéticos o hipertensos, agregó.
A las mujeres que han tenido varios hijos y tienen un deterioro de la pared abdominal con un abdomen flácido, globoso y péndulos, tampoco se les aconseja. “No es aconsejable la liposucción sola, hay que combinar dos técnicas: liposucción y lipectomía, que es quitar tejido flácido, remodelar la pared y reforzar los músculos de la pared abdominal, explicó Espinosa.
Riesgos
La cirujana Ligia Espinosa, afirmó que la liposucción es una cirugía que no conlleva mayores riesgos si se hace adecuadamente y tomando en cuenta el peso y edad del paciente, así como las enfermedades que éste padezca.
Comentó que las complicaciones que se han presentado —sobre todo en el extranjero— no han sido precisamente por la liposucción, sino más bien por problemas anestésicos.
Según el doctor Rommel Mendieta, es una intervención muy segura por la forma en que se hace, el tipo de anestesia y la evaluación previa, lo que permite que los riesgos sean muy pocos.
Según el doctor Gómez, el porcentaje de riesgos es de cinco a diez por ciento. Ambos médicos advierten que luego de la operación, el paciente experimentará moretones e inflamación.
Gómez agrega que puede presentarse dolor moderado, sensación de ardor, endurecimiento temporal de la zona liposuccionada y un adormecimiento o ligera insensibilidad en la misma área.
Mendieta asegura que las molestias tardan una semana en resolverse. Según él, la inflamación cede bastante a los diez días, aunque se desinflama completamente un mes después.
Indicó que el mejor momento, después de la operación es dos o tres meses después, tiempo en el que la paciente sabrá con precisión el cambio porque los tejidos se habrán acomodado completamente.
Añadió que aunque es un procedimiento relativamente nuevo, los instrumentos y la técnica se han desarrollado y perfeccionado, haciéndolo menos riesgoso.
Explicó que las cánulas (agujas especiales con orificios) que se utilizan son muy finas y especializadas. “Antes eran muy gruesas y causaban problemas de sangrado”, indicó.
Actualmente se adoptó la técnica mediante la cual se administra un suero antes de sacar la grasa, lo que hace que los vasos sanguíneos se cierren y el paciente no pierda sangre, aseguró.
Inspecciones en las clínicas
El Ministerio de Salud (Minsa), tiene la obligación y autoridad para regular la apertura y funcionamiento de establecimientos de salud, según la ley 423 (Ley General de la Salud), indicó el doctor Norman Jirón, Director General de Regulación de establecimientos y profesionales de la salud, medicinas y alimentos.
“Ningún establecimiento —público o privado— de salud puede abrirse o ponerse en funcionamiento, sin la autorización del Minsa”, enfatizó. Para obtener la licencia o habilitación, los interesados en abrir una clínica deben llenar algunos requisitos, el Ministerio realiza una inspección en el lugar para verificar que cumpla con éstos y en caso de no llenarlos, se les da una oportunidad más, indicó.
Explicó que los requisitos varían de acuerdo al establecimiento, para lo cual el Minsa tiene manuales estándares para cada tipo.
Armando Parajón, director de regulación de establecimientos, indicó que realizan inspecciones sistemáticas en los establecimientos de salud. Recientemente realizaron en hospitales públicos y privados, centros de salud y laboratorios, actualmente inspeccionan clínicas odontológicas y próximamente lo harán en clínicas privadas especializadas, dijo. Sin embargo, no precisó el número exacto de clínicas de cirugía plástica.
El doctor Jirón aseguró que cualquier ciudadano que desee verificar que la clínica y el médico que lo atenderá cumplen con los requerimientos necesarios, puede acudir al Ministerio de Salud (MINSA) y realizar la solicitud por escrito preguntando si el establecimiento está habilitado y si el médico está autorizado.