- Labor evangelizadora iniciará el próximo 15 de enero y se espera que para esa fecha los misioneros sean alrededor de 24 mil
- Los misioneros irán de casa en
casa, invitando a las personas
a los puntos de reunión para
escuchar las charlas de Nueva Vida
Moisés Martínez y Lucía Vargas [email protected]
Centenares de cruces de madera alzadas al viento mientras se escuchaba una bendición del cardenal Miguel Obando y Bravo, fue el momento que simbolizó el envío de 16,500 misioneros de la Arquidiócesis de Managua, Masaya y Carazo a una labor evangelizadora en todos los barrios, comunidades, comarcas y casas de habitación.
Esta ofensiva religiosa de la Iglesia Católica es parte de las celebraciones en el 2003, Año Misionero en toda América Central, lo cual significa que todas las Diócesis en los pueblos de la región deben emprender una fuerte labor evangelizadora.
Según monseñor Eddy Montenegro, vocero de la Arquidiócesis de Managua, estos misioneros tienen ahora el deber de ir de puerta en puerta invitando a las personas a escuchar las charlas evangelizadoras.
“Luego de escuchar la oración de envío, ya que todo misionero para que sea eficaz en su misión tiene que ser enviado por la Iglesia como envió Cristo a la primera gran misión, deben de ir de casa en casa invitando a las personas a los puntos de reunión para escuchar las charlas de Nueva Vida, y así reconciliarse con Dios y la Iglesia”, apuntó.
Luego que las personas escuchen las primeras charlas, estos grupos están invitados a lo largo del año 2003 a la primera gran conferencia, en la que serán expuestos 32 temas de evangelización.
Durante el acto, un representante de cada una de las cien parroquias de la Arquidiócesis pasó frente al Cardenal para que fuese bendecido en nombre de todos los misioneros que pertenecen a dichas parroquias.
La labor evangelizadora iniciará el próximo 15 de enero y según el mismo monseñor Montenegro, se espera que para esa fecha, los misioneros involucrados en esta tarea sean alrededor de 24 mil.
MISA DEL ENVIO
Ayer el cardenal Miguel Obando Bravo, Arzobispo de Managua, oficializó el Año Misionero con la celebración de la Misa del Envío, a las 11 de la mañana, donde el prelado impuso la cruz a un representante de cada parroquia, y en ese mismo momento el resto de misioneros se impusieron su propia cruz, “en un gesto público del Envío,” explicó monseñor Bismark Carballo.
Uno de los propósitos de la misión, dijo monseñor Carballo, es levantar las banderas de la solidaridad y la caridad que una vez fueron propias de la Iglesia. Monseñor refirió que una de las constantes en las encuestas es que la gente deja la Iglesia Católica porque no encuentra cariño y solidaridad, “pero ahora daremos catequesis con temas a profundidad, para que el católico sepa dar razón de su fe”, explicó.
De cara a la misión, Carazo tendrá la presencia de monseñor Jorge Solórzano el 14 de diciembre en la comunidad rural El Güabillo, para hacer el “Envío de la misión de los campesinos de la zona. Para el 22 de diciembre el Cardenal llegará a Güisquiliapa para reafirmar el Envío que ha hecho en Managua y se aprovechará para la bendición del nuevo templo de Güisquiliapa”.