Arturo Gatti conecta al rostro del aguerrido Mike Ward.

Gatti se desquita en batalla

Fue una pelea con reminiscencias de pasado AP ATLANTIC CITY.- Al subir al cuadrilátero, los welters junior Arturo Gatti y Micky Ward se vieron por la televisión en blanco y negro. Y en el momento de las presentaciones, entró en el cuadro de la pantalla un micrófono antiguo hasta el nivel del anunciador Michael Buffer […]

  • Fue una pelea con reminiscencias de pasado

AP

ATLANTIC CITY.- Al subir al cuadrilátero, los welters junior Arturo Gatti y Micky Ward se vieron por la televisión en blanco y negro.

Y en el momento de las presentaciones, entró en el cuadro de la pantalla un micrófono antiguo hasta el nivel del anunciador Michael Buffer en el centro del ring.

Recién cuando se lanzó el primer golpe en la pelea del sábado por la noche la transmisión pasó a ser en colores.

Como recurso para suscitar nostalgia fue apropiado: los dos peleadores, que hace seis meses habían protagonizado otra emotiva pelea, revelaron las condiciones que los han hecho figuras destacadas de la era de oro del boxeo.

Gatti, de 30 años, ganó por decisión unánime la pelea en que no estaba en juego ningún título y se vengó de la derrota que le propinó su adversario el 18 de mayo, también por decisión —mayoritaria— tras derribarlo una vez.

Esta vez Ward, de 37 años, fue el que cayó en el tercer asalto por una derecha casi a la parte posterior de la cabeza y nunca se repuso. Pero sorprendió al público luchando hasta el último asalto.

Cuando sonó la campana final, Ward sangraba y Gatti (35-6) tenía una lesión en la mano y apenas podía ver con su ojo izquierdo.

“Fue más unilateral que la primera pelea, pero ofreció todo lo que uno puede pedir de ambos boxeadores”, comentó el promotor Lou DiBella. “Fue otra pelea reminiscente del pasado”.

Durante toda su carrera, la tendencia de Gatti a pararse frente a su adversario y liarse a golpes como sea le ha ganado admiradores… y sangre.

Pero su entrenador Buddy McGirt le advirtió que no pelease cuerpo a cuerpo con Ward (38-12) en el desquite, y siguió el consejo. En cambio Gatti, más veloz, hizo juego de piernas y peleó al contragolpe.

Gatti dijo que quizás se fracturó la mano derecha, aunque no requirió tratamiento en el Centro Médico de Atlantic City.

Gatti ganó un millón 200 mil dólares y Ward un millón 500 mil. “Esta noche demostré al mundo que sigo firme y todavía tengo pasta de campeón”, dijo Gatti, y agregó que podría dar el desquite a Ward.  

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