- Panamá advierte que si no comprueban delito de lavado de dinero a Alemán, unos 10 millones de dólares congelados le serían regresados
- Si hay fallo contra el ex presidente, el Gobierno panameño entregaría los fondos al Estado de Nicaragua
Douglas Carcache [email protected]
CIUDAD PANAMA.- El Gobierno de Panamá tiene la intención de modificar sus leyes para devolver a Nicaragua unos diez millones de dólares que han sido congelados aquí, en cuentas bancarias de ex funcionarios nicaragüenses, pero necesita que en Managua la justicia emita su fallo definitorio.
El Procurador General de la nación de Panamá, José Antonio Sossa, dijo a LA PRENSA que para devolver el dinero al Estado nicaragüense, “primero tiene que haber un fallo en Nicaragua” que confirme el fraude y que ese dinero pertenece al patrimonio de ese país.
La Procuraduría General de la República de Nicaragua solicitó al Gobierno de Panamá que congelara cuentas bancarias que estuvieran vinculadas a Arnoldo Alemán y familiares, Byron Jerez y familiares, entre otros, las cuales formaban parte de una investigación que por presunto lavado de dinero lanzó el Gobierno nicaragüense en agosto de este año contra 13 personas, en el caso conocido como “la huaca”.
El fallo sobre este juicio lo dio la juez Primero de Distrito del Crimen de Managua, Juana Méndez, en septiembre de este año, y en el mismo Alemán no fue juzgado por gozar de inmunidad parlamentaria, por lo cual el Estado no ha podido embargar y tomar posesión ni de sus bienes, ni de sus cuentas bancarias.
El Gobierno panameño ha congelado unos diez millones de dólares, a solicitud de las autoridades nicaragüenses, que estaban en cuentas bancarias mancomunadas entre Alemán y Jerez y otros ex funcionarios y familiares de los mismos.
Las leyes panameñas dicen que el dinero lavado que atrapan las autoridades es destinado a fondos del Estado, para obras específicas, pero el procurador Sossa confirmó que está estudiando con los fiscales algunas reformas de la legislación, porque “si (los fondos) tienen legítimos propietarios, hay que devolvérselos”.
Aunque “primero tiene que haber un fallo en Nicaragua, que acredite que fue lavado y que (el dinero) le corresponde al patrimonio del Estado” nicaragüense, insistió el procurador panameño.
“Si no, ni nosotros (los panameños) nos quedamos con ese dinero, porque se lo devolveremos a los enjuiciados”, advirtió.
“Si allá no hay acto de corrupción, aquí no hubo lavado de dinero”, declaró el Procurador General de Panamá, José Antonio Sossa.
Por los bancos de Panamá pasaron unos 50 millones de dólares, posiblemente transferidos del Estado nicaragüense y desviados a cuentas de ex funcionarios del gobierno de Alemán, como la Fundación Democrática Nicaragüense que financió al Partido Liberal Constitucionalista en las pasadas elecciones. De éstos, las autoridades panameñas sólo han retenido 10 millones.
El procurador Sossa dice que se ha enterado, de forma extraoficial, que las autoridades de Estados Unidos están siguiendo la pista de otra parte del dinero supuestamente robado al Estado nicaragüense y que pasó a terceros países.