Hijalmar Padilla/Enviado [email protected]
No se asombren si el fornido atleta Rodrigo Narváez regresa con una medalla a Nicaragua del torneo de levantamiento de pesas en los XIX Juegos Centroamericanos y del Caribe, que ayer se pusieron en marcha en esta capital salvadoreña.
Narváez, que se fajará en la categoría de los 105 kilos, es esperado proveniente de México donde permaneció preparándose por más de 30 días en el Centro de Alto Rendimiento del Comité Olímpico Mexicano, en el Distrito Federal.
En Narváez descansa la mayor ilusión de capturar una medalla en esta cita regional por parte de la delegación de pesistas pinoleros.
El popular “Niño”, participará en el último día del torneo de pesas, programado para el próximo 27 de noviembre en el Anfiteatro de la Feria Internacional.
La fe en Narváez se apoya en que en México fue bien asesorado por Manuel Reyes, experimentado entrenador de la Selección Mexicana de Levantamiento de Pesas.
“Rodrigo completó todos los días que estuvo dos sesiones de entrenamiento y los últimos informes revelan que está en perfectas condiciones”, sostuvo José Adán Aguerri, presidente de la Federación Nicaragüense de Levantamiento de Pesas (Fenilep).
Desde México se señala que Narváez se encuentra elevando la barra y los discos con 150 kilos en arranque y 180 en envión para un total de 330.
“Con eso a lo mejor y hasta peleamos oro, claro haciendo las respectivas consideraciones porque no queremos engañar a nadie”, apuntó Aguerri.
Con Elsa Caldera también fuera de la posibilidad de preseas en los 63 kilogramos femenino, la única esperanza es Narváez.
El optimismo se centra en que Rodrigo se partirá el alma con Willam Solís, de Colombia; el dominicano Frank Cepeda y el venezolano Héctor Pineda.