Benjamín Blanco [email protected]
La profesora Azucena Ortiz recuerda que cuando fue alumna de primaria, al frente siempre tuvo maestras que lo sabían todo y por lo tanto en el aula, sólo se escuchaba la voz de “la profe”.
Los alumnos se sentaban en varias filas frente a una pizarra, viendo hacia la espalda de casi todos, aguzando el oído al atender al dictado de la maestra para copiar en el cuaderno.
En la gran mayoría de las escuelas del país, aún prevalece este tipo de enseñanza. Se le conoce como educación bancaria, porque se supone que el maestro es el dueño absoluto del conocimiento y lo deposita en sus alumnos.
Ahora que la profesora Azucena enseña en la escuela La Libertad, ubicada al este de Villa Libertad, en el Distrito Seis de la capital, una zona marginal de la ciudad, los pupitres de sus alumnos no estánubicados de la forma tradicional.
El grupo de 56 estudiantes que ella maneja se agrupa a veces en círculo, logrando que el alumno pueda ver de frente el rostro de cada uno de sus compañeros o bien en grupos de 5 ó 7 niños y niñas, a manera de células de trabajo, según lo amerite la asignatura.
Pero este modelo no se limita solamente a reformar la manera en que se sientan los alumnos dentro del aula, sino que entre sus objetivos está incrementar el acceso a una educación primaria de calidad, mejorar el rendimiento académico y aumentar el número de alumnos completando el sexto grado.
AUMENTA RETENCIÓN ESCOLAR
“La retención escolar se ha incrementado con este modelo. En este año 2002, de 58 alumnos que se matricularon a inicio de año, solamente dos se retiraron, pero en años anteriores, desde que se implementó este modelo escolar, mi retención escolar ha sido en su mayoría del ciento por ciento”, aseguró la profesora Azucena.
Estas mejoras en el sistema de educación son el fruto de la implementación del “Proyecto Base II”, que se viene ejecutando desde 1999 y culminará en 2003. Es como la segunda parte de una secuencia de dos proyectos financiados con fondos de la Agencia de Estados Unidos de Norteamérica para el Desarrollo Internacional (USAID).
“El principal objetivo de este proyecto es brindar acceso a educación de calidad a sectores que viven en pobreza extrema”, consideró Maryann Mckay, jefa de prensa de la Embajada Americana, quien junto a una delegación de USAID y el Ministerio de Educación Cultura y Deportes, visitaron la escuela La Libertad, para verificar en el terreno la efectividad del Proyecto Base II.
EN 170 ESCUELAS
Este proyecto, que se implementa en 170 escuelas de municipios pobres en las regiones del país, tiene cuatro objetivos principales: aumentar la efectividad del maestro y el acceso de poblaciones menos atendidas a una educación de calidad.
Además, se busca incrementar la participación comunitaria, promoviendo el involucramiento de los vecinos de la escuela, y de padres de familia, en el fortalecimiento de la calidad educativa. Y, finalmente, se pretende fortalecer al MECD en apoyo a la educación primaria descentralizada.