- “Es la única explicación que encontramos”, asegura la comisión ad hoc
Elízabeth Romero [email protected]
El accidente ocurrido en el almacén cinco de la base de almacenes del Ejército, ubicada en Xiloá, se debió a la “fricción del embalaje provocada durante la manipulación interna”, concluyó la comisión ad hoc que conformó esa institución castrense para investigar las causas de la tragedia que dejó seis soldados muertos y cuatro quemados en estado grave.
“Se debió a un movimiento inadecuado, involuntario, de los embalajes durante el cierre de los mismos, ya que los herrajes —bisagras angulares que sujetan y le dan forma a las cajas— pudieron haber causado fricción que dio inicio al siniestro”, manifestó el jefe de la comisión, coronel Ramón Calderón Vindell.
Calderón descartó que la tragedia haya sido provocada por un sabotaje en esa base militar. Y aunque sostuvo que la operación estaba a cargo de un mayor del Ejército, éste se encontraba a cierta distancia del lugar del estallido.
Los soldados fallecidos fueron Alcides Rivera Umanzor, José Ángel Tenorio Rizo, José Aurelio Vega Vega, Wilbert Tomás Núñez Miranda, Carlos Manuel Meléndez Somarriba y el sargento Ramón Emilio López.
Otros cuatro aún sobreviven a la tragedia, pero tres de ellos después de 72 horas mantienen pronósticos muy reservados, según autoridades médicas del Hospital Militar.
En las investigaciones, dijo Calderón, existe coincidencia en las versiones de los testigos, incluso uno de los soldados que sufrió quemaduras de menor magnitud, les expresó que en un inicio escucharon “un gran ruido, un zumbido”, que fue la quema de pólvora, y después se observó el incendio.
De acuerdo con su versión, al poco rato de esto el mayor Emilio Hurtado Espinoza —a cargo del equipo de trabajo— pudo observar que del sitio del estallido salieron corriendo cuatro soldados con dirección al almacén cuatro, a éstos les seguía el conductor del equipo especial contra incendio que también había sufrido quemaduras. Éstos fueron los últimos afectados por la explosión, y entre ellos están los cuatro sobrevivientes.
Después se constató que el conductor había acudido al lugar a llamar a los cuatro soldados que llevaron los últimos embalajes porque ya eran las cinco de la tarde y debían suspender el trabajo para trasladarse a la unidad donde están ubicados.
“El personal llevó el embalaje con las carretillas, y estando cerca al almacén se produjo el incendio, es lo que dicen inicialmente los afectados, que agarró fuego el almacén y que el resto de las personas no pudo salir”, explicó Calderón, que conoció después de la reconstrucción de la tragedia con algunos testigos.
Añadió que fue una cosa vertiginosa, el almacén debió calentarse a altas temperaturas, “porque segundos después empezaron a escucharse detonaciones de las municiones en cajas. Inmediatamente comenzaron a explotar por la temperatura otras municiones”, señaló.
Según el funcionario, en la investigación encontraron restos de las cajas que sirvieron de embalaje que las víctimas habían trasladado, “esto indica que el personal sí logró bajar los embalajes, y posiblemente iba a trasladarlos hacia adentro cuando se produjo el incidente”, explicó el jefe de la comisión.
“No encontramos digamos algo que justifique que se haya iniciado desde afuera el incendio… por eso que la comisión concluye que el accidente se generó dentro del almacén”, refirió Calderón Vindell.
El jefe de la comisión dijo que esta conclusión fue basada en experiencias propias en cuanto a la manipulación de municiones y artefactos explosivos, así como en un análisis de los hechos y consultas a expertos en municiones tanto del Ejército como de la Policía Nacional, así como de la Dirección General de Bomberos y Bomberos Voluntarios.
MÁS DE 50 TONELADAS
Según Calderón Vindell, en ese almacén se encontraban municiones y pólvora granulada (de munición de artillería, terrestre y antiárea) y calculó que un almacén de 72 metros cuadrados tiene capacidad para unas 50 a 60 toneladas de municiones, cantidad que pudo haberse encontrado en el lugar.
El coronel Calderón descartó que dentro del material que provocó el estallido hubiese explosivos de mayor magnitud, como se llegó a presumir en un inicio de ocurrida la tragedia.
“El hecho de que se haya producido un hongo a determinada altura de fuego y luego lo que ves es el humo, es lo propio que hace algo que inicia, algo donde hay pólvora granulada en componentes mayores que es la separación que se hace de las piezas de los iniciadores o pólvora de la artillería para evitar transportarla aunque esté en mal estado hacia las áreas de destrucción”, dijo.
Explicó que el hongo a cierta altura del cual hablaron las autoridades horas después de registrada la tragedia, es similar al que hacen los juegos pirotécnicos conocidos como arbolitos. “Lo que ven es un ruido eso no lleva nada explosivo, sólo es la pólvora y lo que hace es levantar humo y fuego a determinada altura”.
AGRADECEN CONDOLENCIAS
El Ejército de Nicaragua agradeció públicamente todas las muestras de condolencia expresadas por distintos sectores de la sociedad nicaragúense ante el trágico accidente en el que perecieron seis soldados de esa institución el pasado 12 de noviembre. Actualmente otros cuatro soldados permanecen en estado critico.
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