- Unos 35 diputados entraron armados al Hemiciclo, asegura
Consuelo Sandoval [email protected]
El tercer secretario del Parlamento, Jorge Matamoros, denunció ayer que el jefe de la bancada liberal, Pedro Joaquín Ríos, está íntimamente vinculado a las supuestas amenazas que han recibido los diputados de la Bancada Azul y Blanco y a la contratación de matones en Guatemala.
Matamoros aseguró que el incidente que protagonizó Ríos en su contra forma parte de un plan previamente preparado que presuntamente incluía provocaciones de los liberales arnoldistas y posibles disturbios en el Hemiciclo legislativo.
“Para mí fue algo que ya estaba montado y cómo él (Ríos) se prestó, porque yo lo único que hice fue decirle payaso. ¿Ríos está vinculado a la contratación de los matones?, sí, él es un sabueso”, expresó.
El legislador afirmó que conoció por las autoridades policiales que unos 35 diputados liberales ingresaron armados de pistolas a la sesión plenaria, como parte de ese plan antes mencionado.
UN RETO PARTICULAR
Matamoros retó Ríos a que sostengan un enfrentamiento físico en una especie de revancha por el altercado que protagonizaron en el Hemiciclo parlamentario.
“Que nos metan en un cuartito a los dos, y que si yo pierdo (la pelea), yo voto en contra del desafuero de Arnoldo Alemán, y si él pierde que vote a favor del desafuero (del ex mandatario)”, desafió.
Explicó que no reaccionó a los empujones y amenazas de agresión de Ríos, por respeto a la institución legislativa y no por temor, porque responderle habría implicado un problema mayor, no obstante, que según dijo su adversario anduviera supuestamente armado.
MEJOR QUE UN DENTISTA
Ríos declaró que Matamoros le llamó payaso y que no permitirá que le falte al respeto.
“Me dijo que era un payaso, que me fuera a sentar, y ese enano a mí no me puede llamar payaso, porque le puedo pegar su nalgadita que le faltó en su casa para que aprenda a respetar. Llevo más de cien peleas y he sacado más dientes que un dentista”, advirtió.
Dijo que le arrancó el micrófono al primer secretario Miguel López, alegando que la Directiva pretendía continuar la sesión sin el quórum de ley, además que su bancada había sido convocada para discutir el desafuero del ex presidente Alemán.
Los arnoldistas pretendían aprovechar que la correlación de fuerzas en el Parlamento les favorecía ante la ausencia de su colega Fernando Avellán, para forzar la discusión del desafuero de Alemán, situación que les permitiría que el proceso muriera porque no podría considerarse nuevamente.