- Desde los 11 días de nacido fue criado por su abuela materna
Clarissa AltamiranoCORRESPONSAL/ [email protected]
Isabel Reyes, de 56 años, abuelita del soldado Wilber Tomás Núñez Miranda, de apenas 22 años, víctima de la explosión, falleció sin conocer a su madre. Relata que su nieto le había manifestado que hasta el mes de diciembre trabajaría para el Ejército de Nicaragua, puesto que ya no quería seguir porque no tenía descanso ya que se mantenía en constantes viajes. Recientemente había regresado de Bilwi y fue trasladado a la Escuela de Sargentos, donde perdió la vida.
Su abuela materna lo crió desde que tenía 11 días de nacido, fecha en que su madre biológica se lo dejó y nunca más lo volvió a ver. “Hace poco me encontré a una amiga de María Elena Miranda, mamá de Wilber, le dije que yo quería llevarle a Wilber para que la conociera, pero la mujer me respondió que hacia tres años, que la habían asesinado en Honduras, mi nieto no pudo conocer a su madre”, dijo.
Entre sollozos, doña Isabel, quién se encuentra en estado de convalescencia tras haber sido intervenida quirúrgicamente, recuerda que su nieto era un muchacho muy trabajador. Antes de entrar al Ejército, hace cuatro años, había trabajado en Guatemala, pero se tuvo que regresar.
Doña Isabel, dice que vio las noticias del terrible accidente, pero nunca imaginó que uno de los fallecidos era su nieto, hasta que a las 12:00 de la medianoche del martes, le avisaron oficialmente que Wilber era uno de los muertos.
Wilber era soltero, hijo mayor de Tomás Núñez, quien fue a retirar su cadáver hasta Managua. Los familiares recuerdan que éste siempre estaba pendiente de su mamá (doña Isabel).