- El país está en riesgo de no reducir el número de analfabetos y tampoco de lograr universalizar la enseñanza primaria, según el Informe
Mundial 2002 de la UNESCO - Pero el Gobierno espera revertir esa tendencia al ser incluido en una iniciativa educativa del Banco Mundial
Amalia Morales [email protected]
A como va Nicaragua no da muestras de poder lograr la “Educación para Todos” a la que se comprometió en la conferencia mundial de Dakar, Senegal, hace dos años y medio, destaca el informe mundial de seguimiento, presentado ayer por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en Londres.
Este país, como unos 150 más del mundo, se propuso para el 2015 erradicar a la mitad la tasa de analfabetismo. En la actualidad, una de cada cuatro personas no saben leer ni escribir.
Otro de los objetivos, a los que el país se adhirió fue el de lograr universalizar la enseñanza primaria para todos los niños en edad de ir a la escuela, a más tardar en 13 años.
Según cifras oficiales, ahora asiste a la escuela el 85 por ciento de los niños entre los siete y los 12 años.
COMPROMISOS PENDIENTES
Los países también se comprometieron a suprimir las “disparidades entre los sexos en la escuela, extender la educación a preescolar y los cuidados a los menores de tres años, dar más oportunidad de educación a jóvenes y adultos, mejorar la calidad de la educación en todos sus aspectos”.
El informe señala que 83 países van por buen camino con las metas propuestas, sin embargo, hay una lista de 78, donde la erradicación del número de analfabetos no avanza de acuerdo a lo esperado.
Honduras, Jamaica, Venezuela, Ecuador y República Dominicana, Guatemala, México y Panamá son otros países de América Latina que podrían reprobar la asignatura de erradicar el número de analfabetos.
Al ritmo actual, según el informe, es probable que 57 países tampoco logren matricular a todos los niños en educación básica para el 2015. De América Latina, además de Nicaragua figuran Jamaica y Paraguay.
ANDEN: MATRíCULA NO CRECIÓ
José Antonio Zepeda, secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua, ANDEN-CGTEN, afirmó que después que se firmaron los acuerdos (2000) el Gobierno no ha hecho nada por aumentar la cobertura en educación.
El año pasado, la matrícula de educación básica y media no creció ni de acuerdo al ritmo de la población que es de 2,7, es decir 140,000 al año.
Según estadísticas oficiales hay fuera del sistema escolar unos 900,000 niños menores de 18 años.
Este año la matrícula en primaria creció en dos puntos porcentuales, respecto a la del 2001, eso significó la inscripción de 805,569 niños entre los siete y 12 años.
Zepeda agregó que las nuevas autoridades educativas asumieron las consecuencias de lo que no hizo la anterior administración.
INICIATIVA PARA TODOS
Miriam Bandes, viceministra de Educación Cultura y Deportes, MECD, explicó que para revertir esa tendencia, el Gobierno aplicó a la iniciativa “Educación para Todos” del Banco Mundial, la que podría hacerse efectiva a finales del 2003.
Bandes dijo que la propuesta del Gobierno tuvo acogida entre la EFA, como se le conoce al programa del Banco, en inglés. Nicaragua sería una de los primeras naciones en acceder a estos recursos, que precisamente persiguen ayudar a los gobiernos a que cumplan con los acuerdo de Dakar.
CONFLICTOS AFECTAN AYUDAN
La ayuda muestra tendencia a reducirse, en parte por los conflictos de los países. También afecta a la educación “la incapacidad de las instituciones nacionales para absorber los fondos con premura y la renuencia de algunos gobiernos a reformar sus políticas y sistemas de educación”.
José Antonio Zepeda, secretario general de ANDEN, aseguró que en el caso de Nicaragua también influye que se trabaja en base a proyectos y que una vez que éstos se acaban, las cosas quedan así, en el aire. Además siente que influye la escasa participación de la sociedad civil en las decisiones educativas.
En tanto, la Viceministra de Educación defendió el que se trabaje con ayuda externa y proyectos, porque los gobiernos nacionales no tienen recursos para hacerlo.
AYUDA INSUFICIENTE
La ayuda externa ha resultado ser inferior en un 50 por ciento en relación a las necesidades actuales de los países. Además que no es suficiente, muestra una tendencia a reducirse, según comparaciones del documento.