- Ayer murió uno de los quemados y otro de los internos en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños puede fallecer en cualquier momento, advirtieron los médicos
- La mayoría tiene quemaduras de segundo y tercer grado en el 50 por ciento del cuerpo y las vías respiratorias seriamente afectadas
Elízabeth Romero [email protected]
Después de batallar por 15 horas el soldado Carlos Manuel Meléndez Somarriba sucumbió ante la muerte. Es la sexta víctima mortal de la explosión en la base dos, que sirve como almacén del Ejército, en Xiloá.
Mientras otros tres, de cuatro quemados, se encuentran con pronósticos reservados.
El coronel René Darce, director del Hospital Militar Dávila Bolaños, sostuvo que el teniente coronel Jorge Adolfo Tinoco Fonseca, subdirector médico del hospital es quien dirige el trabajo de tratamiento de los quemados. Darce dijo que Meléndez pereció debido a las serias complicaciones que sufría, porque fue la persona que desde la noche del martes definieron que su estado era crítico.
“Por presentar quemaduras de más del 90 por ciento de la superficie corporal”, explicó el coronel Darce.
Según el cirujano plástico Otto Kiesler y el especialista en cuidados intensivos Carlos Leiva, Meléndez sufrió quemaduras “que no son compatibles con la vida y de muy difícil manejo”.
El doctor Leiva por su parte, explicó la extrema gravedad que presentan estos pacientes, desde su ingreso. “Se catalogan como pacientes críticos, es decir aquellos pacientes con el riesgo inminente de morir en las primeras 24 horas y necesitan un sinnúmero de apoyo”.
Tres de los pacientes están con ventiladores dado que seguramente se expusieron a gases y a humo, lo que provocó lesiones en su aparato respiratorio.
Leiva manifestó que el hecho que las víctimas presentan más del 30 por ciento de quemaduras en su cuerpo “ensombrece el pronóstico a corto o mediano plazo”.
“Estamos haciendo todo lo humanamente posible con la tecnología que tenemos en este hospital para preservar la vida de estos pacientes”. Sin embargo, dijo, que dada la magnitud de las lesiones en el aparato circulatorio, cardíaco, renal, pulmonar, entre otros “ensombrece la esperanza de vida de estos pacientes”. Estas explicaciones fueron ofrecidas por el doctor Leiva a los familiares de los pacientes “y se les dijo muy claro cuál puede ser el desenlace de esta situación”.
A criterio del doctor Leiva, uno de los pacientes más graves es Félix Borge Dumas, “Este paciente puede fallecer en cualquier momento, no reúne las condiciones clínicas ni médicas de transportación a ningún centro que no sea éste, porque está con una máquina que le asiste la respiración con parámetros especiales, entonces no puede separarse de esa máquina ni un solo momento”.
Borge Dumas, tiene “pronóstico muy reservado”, con 50 por ciento del cuerpo con quemaduras de segundo y tercer grado, las áreas afectadas son la cara, tórax posterior, tórax anterior parcialmente, abdomen, y quemaduras de vías respiratorias.
SITUACIÓN DE LOS OTROS TRES
El doctor Kiesler dijo que el soldado Evenor García Zeledón, de 31 años, se encuentra “en condición grave con pronóstico reservado”, con el 50 por ciento de su cuerpo quemado, la profundidad de las quemaduras son de segundo y tercer grado. Las áreas afectadas son la cabeza, completamente, la cara, el cuello, miembros superiores y parcialmente los glúteos, muslos y piernas. Además tiene quemaduras de vías respiratorias por lo que “el pronóstico se hace difícil”.
Otro grave, y con pronóstico reservado, es el soldado Máximo Calero López, con el 52 por ciento de su cuerpo con quemaduras de segundo y tercer grado. Las áreas afectadas son la cabeza, cara, el cuero cabelludo, miembros superiores, abdomen y piernas parcialmente, también presenta quemaduras en las vías respiratorias.
En tanto Luis Sandoval Cerna, con 25 por ciento del cuerpo quemado “está delicado”, el pronóstico es más favorable porque son quemaduras de segundo grado superficiales y profundas. Las áreas afectadas son el tórax y miembros superiores no presenta quemaduras en vías respiratorias.
UN PRONÓSTICO RESERVADO
“Siguen con condición grave, pronóstico reservado, están en la primera etapa de la reanimación que son 72 horas de cuidados más críticos cuando se presentan las complicaciones de orden renal, respiratorio”, explicó Kiesler.